En un entorno económico donde la optimización de costes y la protección del capital humano son clave, el seguro de salud se consolida como una herramienta estratégica con impacto directo en la fiscalidad de empresas y autónomos.


Para los autónomos en estimación directa, el seguro de salud permite deducir hasta 500 € anuales por asegurado, incluyendo cónyuge e hijos, reduciendo la base imponible sin renunciar a una cobertura sanitaria privada de alto nivel.
En el caso de las empresas, el 100% del seguro de salud puede imputarse como gasto deducible, convirtiéndose en una solución eficiente para mejorar el bienestar de empleados y directivos, reforzar la fidelización del talento y optimizar la estructura fiscal de la compañía.
Asesoramiento especializado: el valor diferencial
Soy Andrea Charry, consultora financiera especializada en seguros de salud, vida y planificación financiera en una compañía que lleva 160 años en el sector asegurador, Occident. Mi valor añadido reside en traducir la fiscalidad del seguro de salud en decisiones claras, rentables y alineadas con la estrategia empresarial.
Acompaño a empresas y profesionales autónomos durante todo el proceso, asegurando que comprendan:
-La fiscalidad de un seguro de salud.
-Su impacto real en costes e inversión.
-Y su coherencia con los objetivos financieros a medio y largo plazo como empresario.
Mi forma de trabajar se apoya en la disciplina, la constancia y el análisis riguroso, valores que aplico hoy en el ámbito financiero tras años de competición deportiva de alto nivel (boxeo y kick boxing profesional).
Trabajo con una entidad cuyos valores se alinean con los míos, ofreciendo soluciones de salud diseñadas a medida, con un enfoque honesto, estratégico y orientado a resultados.
La salud, bien estructurada, no es un coste: es una inversión empresarial muy potente y fiscalmente eficiente.