
No hay miramiento, y a los incívicos poco les importa quien pueda resultar afectado. En esta ocasión, las “víctimas” son los niños y niñas de El Campello y visitantes que desde hace muchos años se sienten poderosamente atraídos por el famoso “barco pirata” instalado hace años sobre la arena misma de uno de los extremos de la playa Carrer la Mar, en un lugar muy próximo a la Lonja de Pescado.
Y, como sucede en toda acción propia de cobardes, el acto vandálico se registró bajo el amparo que da la oscuridad de la noche. No se sabe a qué hora de la pasada noche-madrugada, una o varias personas accedieron a esa atracción infantil y destrozaron los escalones por los que se accede al barco, que ha quedado inutilizado hasta que sea reparado por el Ayuntamiento. Mientras, la Policía Local investiga y revisa el contenido de las cámaras próximas para intentar identificar al o los causantes del daño.