
La literatura y los jóvenes fueron protagonistas ayer en El Campello, concretamente en la sala Ramón Llull de la Biblioteca Municipal, donde tuvo lugar la entrega de diplomas del XXIII Concurso de Literatura Joven, una convocatoria que está más que consolidada en el calendario de la concejalía de Juventud que dirige Marcos Martínez y que, como todos los años, reafirma el compromiso del municipio con la creatividad juvenil.
El evento reunió a los jóvenes literatos, acompañados por familiares y amigos, en un ambiente lleno de emoción y orgullo compartido. Marcos Martínez fue el encargado de entregar los diplomas a los premiados, y en su discurso destacó el crecimiento que dada año registra la participación en el certamen, enfatizando que ese aumento “concede aún más mérito a los ganadores y ganadoras del concurso”.
Dejó claro el edil el valor que tiene la continuidad de esta iniciativa, y el papel fundamental de las familias en el impulso del talento literario juvenil. «Desde el Ayuntamiento seguiremos apoyando y manteniendo viva este concurso, porque queremos que el compromiso de la juventud con la lectura y escritura siga creciendo”.
En la modalidad de Relato Breve, los premios se repartieron en tres categorías:
-Categoría A: primer premio para Jean Paul Torrins Colmenarez, con «El Meu Gat es Influence”. El segundo premio fue para Iván López Márquez, con «Azul Destierro por amor”.
-Categoría B: primer premio para Diego de Andrés Casas, con «El Testigo de TRosk”, seguido de José Eloy Vicent Gosálbez, con «El verdadero tesoro”.
-Categoría C: primer premio Lorena Seguí Rodríguez, con «Siete Mas”, y segundo para Raquel Pardo Tendero, con “Los testigos del tiempo”.
Los primeros premios en esta modalidad están dotados con 500 euros los segundos recibieron 300 euros.
En la modalidad de Microrrelato, donde cada palabra cuenta, los primeros premios (premiados con 100 euros) fueron para:
-Categoría A: Violeta Soriano Merino, con “Mundos paralelos”.
-Categoría B: Carles Gregori Clemente, con “Responsabilidad”.
-Categoría C: Alicia Espigares Erades con “Lengua materna”.
Uno de los momentos más especiales de la mañana llegó cuando los ganadores y las ganadoras leyeron una pequeña parte de sus creaciones literarias. Las palabras, que solo estaban escritas en papel, cobraron vida en la voz de sus autores en medio de un silencio atento del público. Fue un momento muy cercano, en el que se pudo percibir la sensibilidad, la imaginación y la mirada propia de una generación que ve en la escritura una forma de expresarse y de mostrarse tal y como son.
La mañana terminó entre aplausos, fotografías y felicitaciones. Fue un acto sencillo, pero cargado de significado. Los jóvenes escritores celebraron su talento demostrando que la literatura, en El Campello, no solo tiene presente, sino también un gran futuro por delante.