
Los infantiles del Club de Voley Fabraquer que el año pasado ganaron todas las copas imaginables en cuantos campeonatos autonómicos y nacionales participaron, se han hecho cadetes, y en su primera competición en esa categoría, la Copa de España celebrada hace unos días, quedaron cuartos clasificados. Un excelente campeonato frente a equipos más experimentados.
El resultado podía haber sido mejor, pero en el partido en el que se disputaban los puestos tercero y cuarto se torció la cosa por la indisposición de algunos jugadores, que se intoxicaron con la comida del hotel, lo que limitó la participación a siete de ellos.
Mediado el encuentro, otro de los cadetes campelleros tuvo que dejar de jugar por el mismo motivo, y el árbitro se vio obligado a dar por finalizado el encuentro, dando el triunfo a los contrarios.