Galardón social en la Gala de la Mujer

¿Cómo comenzó tu camino en el ámbito por el que hoy has sido reconocida? ¿Hubo algún momento o persona clave que marcara ese inicio?
Empecé a los 12 años yendo de aprendiz a un taller de Alicante. Mi madre fue la persona que más empeño puso en que me hiciese modista. Su apoyo y mi esfuerzo en aprender permitió que consiguiera el título a los 17 años, permitiéndome ser profesora de corte y confección.
Este reconocimiento pone en valor tu trabajo. ¿Qué logros o hitos destacarías de tu trayectoria y qué sacrificios han sido necesarios para alcanzarlos?
Estoy satisfecha de haber hecho trajes complejos de todo tipo, a pesar de que coser por encargo suponía muchas veces pasar muchas horas ocupada, incluso en días de fiesta.
¿Qué ha significado para ti recibir este reconocimiento en San Vicente del Raspeig? ¿Cómo viviste el momento?
Estoy muy contenta de haber recibido este reconocimiento que no me esperaba. He sentido una gran emoción.
Si miras atrás, ¿qué recuerdo o experiencia ha sido especialmente importante en tu camino? ¿Qué te ha enseñado?
Tengo muchos recuerdos de las mujeres a las que he ayudado a aprender a coser. Esta tarea me ha enseñado los valores de la amistad. Tengo todavía amigas que empezaron siendo alumnas y eso es muy valioso.
Desde tu experiencia, ¿cómo valoras la evolución del papel de la mujer en la sociedad? ¿Qué avances destacarías y qué retos consideras que aún quedan pendientes?
Las mujeres hemos avanzado mucho desde que yo era pequeña, pero creo que todavía falta mucho para equipararnos totalmente a los hombres en cuestiones de trabajo.
¿Qué consejo o mensaje darías a las niñas y jóvenes de San Vicente que quieren seguir tus pasos o luchar por sus sueños?
Les diría que luchen con mucho empeño por lo que quieran conseguir y que se pueden cumplir sus sueños si te esfuerzas de verdad.