
El Ayuntamiento de Mutxamel ha activado en las últimas semanas dos actuaciones de gran relevancia para el municipio: la ampliación del CEIP Arbre Blanc con la construcción de su gimnasio y pabellón de Infantil, y las obras de emergencia en el edificio histórico de El Pantanet.
El Arbre Blanc encara por fin su ampliación
La ampliación del CEIP Arbre Blanc ha dado un paso decisivo con el inicio de las obras del gimnasio y el pabellón de Infantil, una actuación que arrastraba años de retraso por dificultades administrativas, financieras y urbanísticas.
El proyecto original contemplaba una reforma integral del centro. Sin embargo, durante la etapa del Botànic, la Conselleria aprobó únicamente la construcción del aulario de Infantil, dejando fuera el gimnasio. Esta decisión obligó a replantear la actuación y provocó un retraso estimado de 15 meses, además de múltiples gestiones en Valencia por parte de responsables municipales para desbloquear la situación.
En la actualidad, el alumnado de Infantil continúa impartiendo clase en el edificio de Primaria, una circunstancia que no se produce en otros centros educativos del municipio, donde ambas etapas están diferenciadas.
El alcalde de Mutxamel Rafael García ha calificado el programa de actuaciones como “farragoso y lento”. El proceso no ha estado exento de contratiempos. La primera licitación quedó desierta tras la renuncia de la empresa adjudicataria, pese a haber presentado el plan de seguridad y salud. Esto obligó a resolver el contrato y reiniciar el procedimiento. El concejal de Obra Pública, Vicente Gomis, ha recordado que esta actuación debía haberse ejecutado en paralelo a la del CEIP Manuel Antón. Tras lograr una ampliación presupuestaria, el proyecto supera ahora el millón de euros y cuenta ya con empresa adjudicataria y planificación en marcha.
El pasado 23 de febrero se firmó el acta de replanteo. El plazo de ejecución es de seis meses, con previsión de finalización a finales de agosto, poco antes del inicio del curso escolar. Los dos últimos meses de obra coincidirán con el periodo estival, lo que minimizará el impacto sobre la actividad lectiva.
De forma paralela, la Conselleria acometerá nuevas intervenciones para subsanar deficiencias de obras iniciadas en 2015 y retomadas en 2021 que nunca llegaron a recepcionarse oficialmente debido a problemas constructivos. Las mejoras afectarán a pistas deportivas, baños y cornisas.
Seguridad y entorno condicionado
Actualmente se desarrolla la fase de implantación de obra, que incluye un vallado perimetral complejo y sectorizado para separar claramente la zona escolar de la zona de trabajos. El acceso principal quedará reservado a la obra, mientras que el alumnado utilizará accesos alternativos previamente comunicados a las familias como son la puerta de atrás incluso se está barajando la apertura de una puerta en el Parque de Movilidad Vial que está justo al lado del centro.
Además, la actuación está condicionada por problemas urbanísticos en el entorno del centro, donde parte de los terrenos se ven afectados por infraestructuras vinculadas a actuaciones públicas paralizadas tras el caso de corrupción que afectó a Acuamed. Estas infraestructuras, dependientes del Ministerio, limitan la capacidad de intervención municipal en determinadas áreas.
Desde el equipo de gobierno se ha pedido paciencia a la comunidad educativa, recordando que situaciones similares ya se vivieron durante la reforma integral del CEIP Manuel Antón y que, pese a las molestias, el resultado final fue satisfactorio.

Obras de emergencia en El Pantanet
En paralelo, el Ayuntamiento ha iniciado obras de emergencia en El Pantanet tras detectarse un agravamiento del estado estructural del inmueble después de los últimos temporales.
El edificio, cuya titularidad de uso municipal quedó garantizada mediante la firma de un comodato, —contrato de préstamo de uso gratuito—, en 2024, ya contaba con un proyecto redactado. Hasta la formalización del comodato no fue posible optar a subvenciones. De hecho, el equipo de gobierno confiaba en financiar parte de la actuación a través de ayudas externas, ya que el proyecto inicial se encareció respecto a las primeras previsiones. No obstante, las recientes lluvias y fuertes rachas de viento aceleraron el deterioro de la madera estructural, obligando a actuar con carácter urgente para garantizar la seguridad de las personas que trabajan en su interior.
La intervención se centrará exclusivamente en la consolidación estructural y la estanqueidad del inmueble, tal como exige la legislación en actuaciones de emergencia. La ventaja, según ha destacado Gomis, es que el Ayuntamiento ya contaba con un proyecto redactado y sabía que actuaciones haacer. Los trabajos incluyen el refuerzo del forjado intermedio —el más deteriorado—, consolidación de la cubierta, sustitución y sellado de ventanas, reparación de grietas y aplicación de revocos para evitar filtraciones.
Las obras han comenzado con el apuntalamiento del forjado entre la planta baja y la primera planta, así como la instalación de mallas de protección para evitar desprendimientos. Posteriormente se actuará sobre la cubierta. Estas primeras intervenciones son mayoritariamente interiores, siendo las últimas, las que recuperarán la estanqueidad de la edificación, las de mayor impacto visual exterior.
El objetivo es “atar el edificio” estructuralmente. Desde el Ayuntamiento explican que no basta con reforzar la estructura si continúan las filtraciones de agua, ya que la humedad volvería a deteriorar la madera y comprometer la estabilidad.
El presupuesto inicial en base al proyecto inicial ascendía a 276.000 euros, pero el empeoramiento del estado del edificio, tras la reciente revisión de técnicos municipales de las instalaciones, hace prever un aumento de algunas de las unidades de obra previstas, lo que ha elevado la inversión estimada para esta fase de emergencia hasta los 360.000 euros, cantidad que incluye lo correspondiente a los contratos, igualmente de emergencia, de dirección facultativa y coordinación de seguridad y salud.
La legislación permite financiar este tipo de actuaciones con cargo al remanente de tesorería municipal. El Ayuntamiento transferirá inicialmente 360.000 euros a la partida presupuestaria de El Pantanet, que hasta ahora estaba a cero a la espera de subvenciones. Si finalmente se ejecuta por un importe inferior, el sobrante regresará al remanente. En caso de que fuera necesario ampliar la cuantía, se tramitaría una nueva modificación de crédito, siempre con justificación técnica y fiscalización municipal.
Una vez completada esta fase, el Ayuntamiento prevé licitar un nuevo contrato para culminar la puesta en valor integral del edificio, que en su planteamiento original incluía adecuación exterior y servicios para hacerlo visitable.
Los plazos de esta fase no pueden concretarse con exactitud, ya que dependerán de la evolución de los trabajos y de lo que se vaya detectando durante la intervención. No obstante, al tratarse de obras de emergencia, se ejecutarán con la mayor celeridad posible y contarán con supervisión técnica semanal.
Patrimonio y educación como ejes de actuación
Además de estas intervenciones, el Consistorio trabaja en la mejora de L’Hort de Ferraz, para el que solicitará financiación a través del programa del 2% Cultural, con el objetivo de reforzar la inversión realizada tras su adquisición municipal.
Desde el equipo de gobierno subrayan que tanto en el ámbito educativo como en el patrimonial, los retrasos no han respondido a inacción, sino a la necesidad de completar todos los trámites legales y administrativos previos antes de poder comprometer fondos públicos.
Con estas actuaciones, Mutxamel afronta de manera simultánea la mejora de infraestructuras educativas largamente demandadas y la preservación de su patrimonio histórico, combinando inversión, seguridad y planificación a medio plazo.