El Pleno del Ayuntamiento de San Vicente del Raspeig ha aprobado una moción presentada por Alberto Beviá, concejal de Esquerra Unida e integrante del grupo municipal EU-UP, en defensa de la paz y bajo el lema “No a la guerra”, reafirmando el compromiso del municipio con la resolución pacífica de los conflictos y el respeto al derecho internacional.

La iniciativa salió adelante con el apoyo de la mayoría de la corporación y el voto en contra de VOX, que quedó aislado en una votación sobre un principio básico compartido por la mayoría social.
Durante el debate, el concejal de Esquerra Unida, Alberto Beviá, defendió una posición firme y sin ambigüedades: “No a la guerra no es un eslogan, es un compromiso democrático”. En su intervención, denunció con claridad que las guerras suponen el asesinato de población civil inocente y responden, en demasiadas ocasiones, a intereses económicos y geoestratégicos alejados del interés de la ciudadanía.
Beviá también rechazó de forma contundente las críticas de VOX, que calificó la moción de propagandística: “Defender la paz no es propaganda, es un principio básico”. Además, advirtió que “intentar convertir esta moción en un ataque partidista es desviar el debate y evitar posicionarse sobre lo fundamental”.
El concejal subrayó que los ayuntamientos no pueden mirar hacia otro lado ante los conflictos internacionales: “Las instituciones no solo gestionan, también representan valores”. En este sentido, recordó que las guerras tienen consecuencias directas en la vida cotidiana, desde el impacto económico hasta la llegada de personas que huyen de la violencia.
La moción aprobada reafirma el compromiso de San Vicente del Raspeig con la paz, rechaza la guerra como herramienta política y respalda las iniciativas diplomáticas y humanitarias. El acuerdo será trasladado al Gobierno de España y a la Federación Española de Municipios y Provincias.
En el cierre de su intervención, Beviá lanzó un mensaje directo: “Hoy no vamos a parar ninguna guerra, pero sí podemos decidir de qué lado estamos”. Y la respuesta del pleno fue clara: San Vicente del Raspeig se sitúa del lado de la paz, afirmando con rotundidad que es el único camino posible.