Mary Carmen Sereno: Una vida de vocación y pasión por la danza

La bailarina, coreógrafa y docente sanvicentera Mary Carmen Sereno acaba de recibir el premio a la mejor coreografía de zarzuela a nivel nacional, un reconocimiento que pone en valor décadas de trabajo constante y discreto. Desde su escuela en San Vicente del Raspeig hasta los escenarios de toda España, repasa una trayectoria marcada por la vocación, la exigencia y una pasión por la danza que nació siendo apenas una niña.

Pregunta. Acaba de recibir un importante reconocimiento a nivel nacional. ¿Cómo lo ha vivido?

Respuesta. La verdad es que ha sido muy especial. He tenido otros premios, pero este ha tenido algo diferente. Quizá porque ahora todo se mueve más por redes sociales y parece que llega más a la gente. Yo llevo toda la vida haciendo lo mismo, trabajando igual, pero no soy una persona que se venda ni que busque protagonismo. Me hace ilusión, claro que sí, pero lo vivo con naturalidad.

P. ¿En qué consiste exactamente el premio?

R. Es el premio a la mejor coreografía de zarzuela dentro de compañías privadas a nivel nacional. Trabajo con una compañía madrileña y lo he recibido por el intermedio de La leyenda del beso. Es una coreografía muy completa porque no solo bailamos, sino que contamos la historia. Hay mucha expresión, cada movimiento tiene un sentido. Eso ha sido lo que ha marcado la diferencia.

P. Su relación con la zarzuela viene de lejos…

R. Sí, desde muy pequeña. Recuerdo perfectamente la primera vez que vi una en el Cine La Esperanza. Tendría ocho o nueve años. Estaba lleno, yo la vi de pie, y para mí fue algo mágico. Me impactó muchísimo. Luego, con los años, gracias a la Orquesta de Cámara de aquí, volví a ese mundo y ya no lo he dejado.

P. Y ahora está inmersa en una intensa actividad con giras por toda España.

R. Sí, y es curioso porque yo nunca quise eso. Siempre he dicho que quería ser profesora de ballet y quedarme en mi casa, en San Vicente. Me han ofrecido muchas cosas fuera y siempre decía que no. Pero ahora ha cambiado todo. Mi hijo ya es mayor, mi hija baila conmigo… y al final me he animado. Estamos viajando mucho, con proyectos en sitios como Las Palmas, Zaragoza, Madrid o incluso fuera de España. Y lo estoy disfrutando muchísimo.

P. Además, compartir escenario con tu hija. debe ser muy especial…

R. Para mí es un regalo. También viene mi mejor amiga, que lleva conmigo toda la vida, con sus hijas… al final somos como una familia. Trabajamos mucho, pero también nos reímos mucho. Esa parte es muy importante.

P. ¿Cómo consigue compaginar esa actividad con su escuela?

R. Con mucha organización. Yo trabajo en la escuela por las tardes y cuando tengo actuaciones fuera me adapto. Aviso a los alumnos con tiempo y recupero las clases. Soy muy maniática con eso, me gusta tenerlo todo controlado. Es mucho trabajo, pero merece la pena.

P. ¿Su vocación es muy temprana?

R. Desde siempre. Yo ya bailaba de pequeña, me apuntaba a todo. Con seis años ya tenía claro que quería ser profesora de ballet y que para eso tenía que estudiar música. Se lo dije a mis padres y me apuntaron a solfeo. Lo tenía clarísimo, nunca he querido ser otra cosa.

P. Hasta que en 1997 abrió su propia escuela…

R. Sí, y creo que es la mejor decisión que he tomado en mi vida. Venía de trabajar en conservatorios, pero necesitaba libertad. Quería enseñar a mi manera, sin limitaciones. Y así lo he hecho todos estos años.

P. Su escuela cumple casi tres décadas formando bailarines. ¿Cómo se siente?

R. Sí, y estoy muy orgullosa. Tengo alumnas que ahora tienen sus propias escuelas, otras que son profesionales… pero también muchas que han seguido otros caminos. Y eso también me llena, porque aquí no solo se enseña a bailar, se forma a personas. Hay disciplina, valores, compañerismo…

P. ¿Es conocida por su exigencia en la formación?

R. Sí, porque creo que la base es fundamental. Sin una base sólida no hay nada. Hoy en día hay muchas academias, pero no todas forman bailarines. Yo soy muy selectiva, prefiero tener menos alumnos pero trabajar bien.

P. También mantiene una estrecha relación con la vida cultural y festiva de San Vicente, que es su pueblo…

R. Sí, siempre he participado en todo lo que he podido. Para mí es importante aportar al pueblo. La danza forma parte de la cultura y de las fiestas, y creo que hay que cuidarla.

P. Este año, además, lo vivirá desde un punto de vista muy especial.

R. Sí, porque mi hija tiene un papel protagonista en las fiestas y voy a vivirlo como madre. Este año no voy a bailar, quiero disfrutarlo desde fuera, acompañarla. Es un orgullo verla ahí.

P. Después de tantos años, ¿qué le sigue motivando?

R. Ser feliz. Bailar es una terapia, te olvidas de todo. Y el ambiente que se crea, la gente que tienes alrededor… eso es lo más bonito. Nos reímos mucho, disfrutamos mucho, y eso es lo que me hace seguir.

P. ¿Y el futuro?

R. El año que viene cumplo 50 años y la escuela 30, así que habrá que hacer algo especial. Y luego… no lo sé. Yo vivo mucho el presente. Mientras tenga ganas y energía, seguiré.

Somos podcast

Aquí mi espacio

Remeicar Alicante

Diputación Alicante

Aguas de Alicante

Ayuntamiento de Sant Joan d'Alacant

Somos podcast

AYUNTAMIENTO DE EL CAMPELLO

El tiempo en San Vicente del Raspeig

CONSORCIO TERRA

Cableworld San Vicente

EVEALIA

Cableworld El Campello

Lasaroca

GRUPO
COSTABLANCA HTS

El tiempo en Mutxamel

Cartelería cine La Esperanza

Cableworld Sant Joan y Mutxamel

¿Buscas un plan?

OCIO ALICANTE

Somos L'Alacantí

Lo último