San Vicente del Raspeig vivió una jornada histórica al acoger la llegada de una etapa de la Volta a la Comunitat Valenciana, una de las pruebas ciclistas más importantes del calendario nacional e internacional. El municipio demostró estar a la altura de un evento de gran magnitud, con una organización impecable y una respuesta ciudadana sobresaliente.





La etapa, con salida en Orihuela y un recorrido de 158 kilómetros, finalizó en las calles de San Vicente del Raspeig tras un desenlace vibrante que mantuvo la emoción hasta el último metro. Aunque el triunfo se decidió por escasos segundos, lo verdaderamente destacado fue la capacidad del municipio para albergar una llegada de primer nivel, algo que refuerza la proyección deportiva de San Vicente.
La Concejalía de Deportes, dirigida por el edil Ricky Bernabeu, ha sido clave para que San Vicente pudiera formar parte del recorrido de la Volta. El trabajo coordinado entre el Ayuntamiento, los cuerpos de seguridad, voluntarios y la organización de la prueba permitió que todo transcurriera con normalidad, convirtiendo el final de etapa en una auténtica fiesta del ciclismo.
Desde primeras horas del día, el ambiente en la localidad fue espectacular. Calles llenas de aficionados, vecinos volcados con el evento y una gran presencia de familias y jóvenes ciclistas, con especial protagonismo para los niños y niñas del Club Ciclista de San Vicente, que pudieron vivir de cerca una experiencia inolvidable y subir al pódium en una jornada cargada de emoción.
En lo estrictamente deportivo, la etapa estuvo marcada por constantes ataques y una fuga que logró resistir hasta meta, mientras el pelotón luchaba por defender el liderato de la clasificación general. La llegada en San Vicente mantuvo la tensión hasta el último instante, confirmando el atractivo del recorrido diseñado para esta edición de la Volta.
El alcalde y el presidente de la Diputación acompañaron a la organización en un final de etapa muy especial para el municipio, subrayando la importancia de apostar por eventos deportivos de primer nivel como motor de promoción y orgullo colectivo.
San Vicente del Raspeig ha demostrado que está preparado para grandes citas deportivas, consolidándose como un referente organizativo y dejando una imagen inmejorable ante el mundo del ciclismo profesional.