
Estimados vecinos,
No podemos pasar por alto un triste episodio – desgraciadamente no es el primero y, nos tememos, no será el último- acaecido en el pleno celebrado el último jueves de enero. En dicha reunión se iban a tratar dos asuntos importantes y que afectan a todos los vecinos: El rechazo a la ampliación del vertedero y la especial toma de conciencia por parte del municipio de la importancia de luchar sin descanso por el derecho fundamental por excelencia, el derecho a la vida, entendiendo el mismo en sentido amplio, a saber, toda manifestación que suponga un ataque al mismo (violencia contra la mujer, por supuesto, pero también violencia intrafamiliar, violencia en las calles, en los colegios, en determinados países, etc.).
Pues bien, volvió a ocurrir lo de siempre: el grupo municipal IU-UP presenta una moción, el resto de grupos de la izquierda –faltos de imaginación y de toda iniciativa para mejorar la vida de los campelleros-, se adhieren, y convocan a todos las fuerzas vivas de izquierda (vecinos, familiares, etc.) para que llenen el salón de plenos y hagan lo mejor saben hacer: mostrar su talante democrático y tolerante a base de insultos, gritos, faltas de respeto y, lo peor de todo, que se molestan en escuchar lo que otros grupos municipales distintos a los de izquierda dicen en el pleno para argumentar sus decisiones. Más cerrados de mente no se puede ser, pues hasta los grupos municipales antagónicos a los que defienden, pueden decir cosas bien fundamentadas y hacer cambiar la opinión preconcebida con la que llegaron al salón de plenos. Nadie está en posesión de la verdad, todo conflicto municipal puede enfocarse de diferentes formas de manera acertada y, ante todo, no se puede ir a un pleno a insultar a los legítimos representantes de los vecinos, eso es una falta de respeto intolerable, son actuaciones más propias de matones de barrio que de personas civilizadas… en fin, una pena, no podemos decir otra cosa.
En cuanto al problemático asunto del vertedero de Les Canyades, destacamos la hipocresía de toda la izquierda, pues fueron ellos los que decidieron que se ampliara el vertedero y su vida útil (Cynthia Alavés, concejal de Compromís de El Campello fue quien promovió y firmó la petición de ampliación en el año 2019. En el año 2022 cuando el Consorcio estaba dirigido por Compromis y el PSPV, acordaron ampliar la vida útil de vertedero 18 años más). Ahora, se olvidan de esto y van a muerte contra el equipo de gobierno (ver para creer).
La ampliación de la vida útil no va a ser de 18 años como quería la izquierda, será solo hasta que se pague la planta en 2033. Puede que incluso antes gracias al nuevo plan de residuos que permitirá el uso de incineradoras.
Con Vox en el gobierno de la Generalitat se puso, en el año 2024, una cubierta en el vertedero para la reducción de olores. ¿Qué medidas han propuesto y/o implementado los grupos de izquierdas? Ninguna. Mucho hablar, mucho insultar, pero de hacer, nada absolutamente. Son especialistas en marear la perdiz, en presentar mociones vacías e inútiles pero populistas, para dejar contentos a sus ciegos e ideologizados seguidores (menos mal que no están en el gobierno local…).

Hemos de seguir trabajando en ello, y es que esos olores se producen cuando hay paradas de líneas o averías, entre otras situaciones.
Este último año se han invertido 1,5M en biofiltros. El problema de los olores nos preocupa y nos ocupa, y se están poniendo los medios.
El Ayuntamiento ha de dar la licencia de sellado del vertedero para que podamos seguir actuando, con ese sellado no solo se reducirán olores sino que se podrá crear una zona de arbolado para disfrute de los vecinos. Exigiremos al equipo de gobierno del Partido Popular que dé, a la mayor celeridad posible, dicha licencia.
Esta moción presentada por IU-UP se presenta sin informes técnicos y sin soluciones. Sin alternativas, lo que se llama en el argot político, una moción populista. El Grupo Municipal VOX El Campello está en contacto con la Conselleria de Medioambiente de la Generalitat, a través de nuestros diputados autonómicos, para conseguir las medidas técnicas necesarias que permitan la eliminación de olores… el tema de la ampliación o no del vertedero –nosotros siempre hemos mantenido nuestra oposición a tal ampliación, aunque no votáramos a favor de la moción por los motivos antes expuestos-, será un tema a tratar una vez se haya logrado la completa eliminación: Eso es “ocuparse” realmente del problema.
Dejamos el tema de la defensa de la vida para el mes próximo, donde habremos presentado más medidas para resaltar la importancia de la mujer-madre, de las familias como núcleo fundamental de la sociedad y escuela de virtudes y valores, y alguna novedad más, que son de sentido común y necesarias para salir del bucle de odio y polarización que actualmente vive la sociedad y, obviamente El Campello no es una excepción. Bramarán, insultarán con posesos los mismos cuatro vecinos radicales de izquierdas, que todos conocemos, pero el pueblo en su mayoría verá dichas medidas como buenas (¿Cómo, por ejemplo, una oficina para la atención integral de las familias puede ser una medida mala para El Campello?.. y así algunas cuantas medidas más de calado social).
Por cierto, para terminar, nos encontramos una publicación del grupo municipal de las piruletas, el “baby PSOE”, diciendo que hay que cuidar a nuestros mayores y apoyar más a la asociación de mayores (AMEC). Pregunta del Rosco de Pasapalabra: ¿Por qué se opusieron a la moción presentada hace unos meses por Vox El Campello, donde solicitábamos se le cediera a AMEC una nueva ubicación o más espacio en el centro social, habida cuenta del elevado número de socios, variedad de actividades en pro de nuestros mayores, etc.? Pues nada, aquí tienen otro claro ejemplo del populismo y la hipocresía de la izquierda. Sabemos que no hay peor ciego que el que no quiere ver ni peor sordo que el que no quiere oir, pero esta deriva populista de la izquierda no va a acabar bien: “menos predicar y más dar trigo”, que la mayoría de nuestros vecinos –incluso muchos de izquierdas- no son tontos. Nunca pensamos que la izquierda haría una oposición tan estéril, tan chapucera, que desde fuera avergüenza. Básicamente, no hay oposición, y lo decimos con pena.