
Con asistencia del alcalde Juanjo Berenguer y la concejala María Jesús Bernabeu, en su doble condición de autoridades municipales y cofrades, la Cofradía del Santo Entierro de El Campello celebró ayer un emotivo acto de imposición de medallas a sus nuevos integrantes durante una Eucaristía celebrada en la Iglesia de Santa Teresa. La ceremonia, cargada de simbolismo y recogimiento, volvió a poner de manifiesto la fuerza de la tradición cofrade en el municipio.
La misa fue oficiada por el párroco Pedro Juárez, quien destacó en su mensaje el valor del compromiso cristiano y el significado de pertenecer a una hermandad que mantiene viva la fe y las tradiciones de la Semana Santa campellera.
Tras la celebración religiosa, la presidenta de la cofradía, Josefina Sánchez Burgos, fue la encargada de imponer las medallas a los nuevos cofrades, que simboliza la incorporación oficial a la hermandad y el compromiso con sus valores espirituales y comunitarios. Los nuevos cofrades que recibieron la medalla fueron Antonio Coderch, José Joaquín Caballer, Francisco Gracia, Francisco Terol, Jesica Martínez y Valeria Alemani.
Durante la ceremonia se tuvo asimismo un recuerdo especial para los cofrades difuntos Vicente Gomis, Clara Alcobendas y Lola Marco, cuya memoria permanece viva en el seno de la hermandad y en la historia reciente de la cofradía.
La imposición de medallas constituye uno de los actos más importantes del calendario interno de la Cofradía del Santo Entierro, al representar la continuidad generacional y la renovación del compromiso de sus miembros. Un año más, la hermandad reafirma así su papel esencial en la vida religiosa y cultural de El Campello, fortaleciendo los lazos de fe, tradición y comunidad.