Una jornada completa en el colegio de nuestros nietos para celebrar el día de la mujer y más aún, el día de la mujer-abuela y así aportarles la experiencia de sus abuelas, una experiencia siempre gratificante, para unos y para otras. Un viernes diferente para todos.

Una acogida cálida y agradable y una jornada de cuentos sin fin porque eso es lo que hemos vivido todas las abuelas. Buenos y malos tiempos que nos han llevado hasta aquí, hasta el momento de compartirlos con ellas y ellos.
Sus preguntas curiosas e inteligentes y las respuestas divertidas de estas abuelas que han vivido una vida distinta a lo que tenemos, nos han dado unas vivencias de risas y hasta alguna lagrimita que, han acercado a estas generaciones y han calentado nuestros corazones. Buena organización para un día distinto de cole.
Valores al aire que llegaban a nuestra mente y se hacían eco con canciones y bailes que conmovían nuestro corazón. Un nuevo modo de enseñar, alegre y divertido que hace a nuestros nietos distintos y más buenos que nosotras que ya somos una generación que se pierde pero siempre quedaremos en su recuerdo para que hagan historia.