
Joyería Patricia, con más de cinco décadas de historia, celebra sus 55 años desde su apertura en 1961 en Sant Joan. Situada en una zona que entonces estaba delimitada por setos en medio y rodeada de casas bajas, la joyería ha visto cómo el pueblo y sus alrededores han cambiado, aunque el establecimiento ha mantenido su esencia clásica a lo largo de los años.
A lo largo de su trayectoria, la tienda ha sufrido varias reformas, la última de ellas en 2002, pero ha conservado su estilo tradicional. Su primer propietario, Antonio Sáez López, recuerda cómo comenzó trabajando junto a su hermano, que más tarde decidió dedicarse por completo a su trabajo en Alicante.
“La tienda ha sido parte de mi vida y la de mi familia”, comenta Sáez. “Aquí se han criado mis hijos y nosotros vivimos de cerca cada cambio del pueblo”. Incluso llegó a dormir en la tienda en los primeros años, cuando decidió asentarse en Sant Joan tras mudarse por motivos personales.
La joyería ha pasado por momentos difíciles. Entre ellos, un atraco en 1989 o 1990 que obligó a empezar prácticamente desde cero. Sin embargo, con esfuerzo y dedicación, el negocio no solo se recuperó, sino que se consolidó como un referente en la localidad.
Además de la tienda en Sant Joan, Joyería Patricia y Saez contó hasta 2003 con un almacén en Alicante. Antonio Sáez también destaca la continuidad en el personal, aunque sus hijos no quisieron continuar con el negocio, uno de sus trabajadores si y siguió ofreciendo todo lo que ahora mismo ofrecen.
Con 55 años de historia, Joyería Patricia es un testimonio del crecimiento y la transformación de Sant Joan, conservando al mismo tiempo la tradición y el trato cercano que la ha caracterizado desde sus inicios. Por todo ello, el pasado mes se celebró una fiesta que conmemoró esos 55 años de vida de la joyería y a la que no faltaron vecinos y amigos de los dos dueños además de representantes políticos del municipio, encabezados por el alcalde Santiago Román.