
Alba Vigara es una mutxamelera que ha decidido emprender, hablamos con ella para saber más de su marca Avshion y que nos cuente más sobre ella misma
Para la gente que no te conozca, ¿Quién es Alba Vigara?
Alba Vigara es una mutxamelera que en 2018 se fue a Madrid que es donde resido y estoy entre ambas ciudades. Mi vida siempre ha estado vinculada al mundo de la moda y en 2022 fue cuando decido lanzar mi marca que es cuando termino la carrera de diseño de moda y nace lo que es Avshion.
¿Y que es Avshion?
Pues es el nombre de mi marca. No nace en 2022 ya que yo siempre he estado vinculada al mundo de la moda y cuando empezó el boom de los blogs y los influencers pues decidí crear el mio pero sentía que mi nombre o nick en ese momento en Instagram no estaba vinculado al mundo de la moda. Decidí hacer una especie de rebranding y fue en 2018 cuando, un día en casa buscando como mezclar la moda y mi nombre y de ahí sale Avshion que es el nombre de mi marca actualmente.
Una vez que sabemos quien eres y que es Avshion, cuéntame un poco como empezó este proyecto
En el momento en el que decido vincularme al mundo de la moda empiezo con el nombre Avshion, mucha gente me sigue conociendo como Alba Vigara pero si es cierto que decidí desvincularme de Alba Vigara para que Avshion tuviera más protagonismo. Al final mi vida se empezó a vincular más a la moda hasta el punto en el que estoy ahora que por así decirlo estoy al 100% en la moda. La gente comenzó a conocerlo y llegó el momento en el que yo termino la carrera y decido emprender, obviamente la marca tenía que llamarse Avshion y de ahí nace de forma más empresarial.
“Mi inspiración nace de todo tipo de cosas: a lo mejor voy por la calle, veo alguna forma, le hago una foto y luego me pongo a dibujar”
¿En que momento te diste cuenta que podía ser algo más profesional?
Cuando estoy terminando la carrera y se me plantea un TFG, desde la universidad nos dan dos opciones: algo más empresarial y darme a conocer en una empresa como diseñadora de moda o algo más enfocado a porfolio, mucho más creativo y reivindicativo. Yo opté por la parte de porfolio porque quería hacer un proyecto que de verdad me representara como diseñadora, ya que no buscaba tanto venderme a una empresa, sino que, al terminar una carrera de cuatro años, quería que ese último proyecto fuera mi máxima representación. En ese momento nace Avshion como empresa: desarrollo un plan de comunicación, una estrategia, una colección e incluso defino valores y misión; ahí es cuando se asienta, aunque en ese momento estaba más enfocado a prendas. A mitad del desarrollo del TFG tengo una asignatura, Tecnología Textil, en la que aprendemos a hacer estampados; al igual que nos forman en confección, patronaje o estampados posicionales, también trabajamos los estampados all over, que consisten en diseñar un cuadrado que se va replicando de forma que visualmente no se note. En un primer momento no sabía cómo iba a salir y pensaba que sería un trabajo para quitarme de encima, pero salió bien. Empecé a crear elementos y formas abstractas y orgánicas, y lo hablé con mi profesora, Ana Escalera, que es una persona reconocida en el mundo de la estampación, y me dijo que tenía mucho potencial y que podía desarrollar esa línea. En ese momento no me daba tiempo a incluirlo en el TFG, pero decidí seguir adelante. La locura de los pañuelos nace en Mutxamel: recuerdo que hice pequeños pañuelos que regalé al jurado del TFG y me sobraron algunos, y como me apetecía que la gente conociera los estampados, decidí darles salida. Mi primera sesión de fotos fue en mi casa de Mutxamel, con una sábana blanca, junto a mi amigo Cristian y los pañuelos; lo publiqué en Instagram y Facebook y a la gente le encantó.
¿Cómo es el proceso de crear una prenda?
Depende un poco de la inspiración y de hacia dónde quiero ir. Mis primeros estampados no es que tuvieran una inspiración concreta; simplemente era una colección que quería que fuera divertida, ya que fui experimentando y viendo qué podía salir de ahí. Luego sí es verdad que el resto de colecciones quise orientarlas hacia algo más natural, con motivos más florales, hasta llegar al último modelo que hice para un evento en Madrid. Allí se creó Verbena Visual Collective, que es una especie de coloquio de artistas, y de lo que se trataba era de representar Madrid desde diferentes puntos de vista artísticos. Hay colecciones en las que sí tengo clara la inspiración y sé que deben ir por ahí, y otras en las que prefiero dejar fluir la mente y ver un poco hacia dónde me lleva.
Además de pañuelos, ¿Qué prendas tienes más?
También tenemos neceseres, que es lo último que he sacado, porque al final todo el mundo me vincula a los pañuelos; es algo que me define y no es negativo, pero quiero que Avshion crezca y no se quede únicamente en pañuelos. Cuando lancé los pañuelos, a los pocos meses saqué coleteros, luego llaveros y finalmente los neceseres. Todos tienen algo de mí: unos son pinturas mías y otros representan mis dedos en forma de corazón.
La inclusión de cuerpos diversos es algo que tienes en mente siempre. ¿Qué significa para ti diseñar con ese compromiso?
Cuando comencé el TFG tenía que buscar un valor diferencial. Me di cuenta de que, como persona que siempre ha sido de talla grande, dentro de la industria había una carencia: siempre se han relacionado los cuerpos grandes con colores oscuros y volúmenes poco favorecedores. Yo soy la primera que, teniendo un cuerpo grande, siempre he buscado volúmenes y no los he encontrado, así que pensé que quizá ese podía ser mi nicho y la dirección en la que quería ir. Lo que hice fue vincular mi TFG con esta idea, y en las imágenes se ve todo tipo de cuerpos, siguiendo esa línea. Sí es verdad que en los estampados no se aprecia tanto o no está tan vinculado; en el Día de la Mujer sí he sacado algún producto relacionado. No me he desvinculado de ese ideal, porque sigue estando presente, pero no solo para las mujeres: para mí, Avshion es todo el mundo y no va vinculado a un género, sino a una representación de la libertad y a que cualquier persona se sienta acogida y, si le apetece ponerse un pañuelo o colores, pueda llevarlos.
¿Cuáles son tus inspiraciones?
El mundo del color es algo que siempre está en mi cabeza. Hay veces que estoy dibujando algo y ya visualizo el color. La primera colección que saqué era más experimental y, según el volumen de ventas, vas viendo qué colores funcionan. Como cualquier emprendedora, tengo que atender a qué quiere mi público, pero no dejo de mantenerme en ese mundo colorido ni en ciertos patrones que, de primeras, no funcionan tanto en el mercado. Mi inspiración nace de todo tipo de cosas: a lo mejor voy por la calle, veo alguna forma, le hago una foto y luego me pongo a dibujar. Obviamente tengo mis referencias; hay una chica que me encanta que se llama María Bueno (@pezonesrevueltos), que utiliza mucho el color. Me parece increíble su universo y la marca que ha creado; al final, la inspiración siempre viene de todas partes.
“Mis primeros estampados no es que tuvieran una inspiración concreta; simplemente era una colección que quería que fuera divertida”
¿Dónde se pueden encontrar las prendas?
Ahora mismo tengo dos puntos de venta físicos, uno en Mutxamel, en Aime Mutxamel. Llevo colaborando con Mari Carmen y con Eva desde el principio. La verdad es que me abrieron las puertas de la tienda y me han apoyado desde un primer momento. También he empezado a vender en Rugara, es una tienda bastante conocida en Madrid, es como la primera concep store que existió. Empezó hace 13 años en Malasaña y a día de hoy sigue. Se pueden conseguir los productos tanto aquí como en Madrid y luego siempre se puede encontrar todo en mi Instagram y Facebook.
¿Cuál es tu siguiente paso?
Ahora mismo me encuentro en el proceso de diseñar una nueva colección. No puedo dar muchos detalles por que queda mucho y nunca se sabe si de repente cambia la inspiración. No se si solo va a estar focalizado en pañuelos o en más tipos de productos por que yo diseño el estampado y luego lo voy aplicando. Estoy en ese proceso de seguir expandiendo, seguir haciendo cosas por que creo que desde un primer momento, desde ese primer vídeo que publico en mis redes sociales a la gente le gusta y yo soy la primera que veo mis estampado spor ahí y me da mucha ilusión.
Intentas también vincularlo a Mutxamel
Si, mi infancia y hasta los 18 años que yo decido marcharme de aquí siempre he estado en Mutxamel. La fiestas es algo muy representativo de mi, ya en mi último diseño aparecen madroños, yo lo digo en uno de mis vídeos, soy contrabandista. Mutxamel siempre ha estado presente, siempre lo va a estar, al final para mi ahora mismo Mutxamel es como volver a casa, un sentimiento de calidez. Creo que de cara al futuro sería interesante seguir estirando esa idea o seguir investigando en este sentido e igual hacer algo en conjunto con el pueblo.

¿Cómo te imaginas Avshion en cinco años?
Estamos en 2026; yo empecé con mi marca en 2018, aunque de forma más formal en 2022, así que ya son cuatro años. No me gusta marcarme objetivos a medio plazo, prefiero plantearlos de año en año. El estampado, que es lo que me define, va a seguir vinculado a mí, y me encantaría desarrollarlo de una manera más profesional, porque ahora mismo no es el 100% de mi vida; sí lo es la moda, ya que soy estilista y me dedico al estilismo en publicidad o eventos, por lo que no puedo dedicarle todo mi tiempo, aunque ojalá en cinco años sí pueda hacerlo y seguir creciendo. Siendo honesta y sincera, de momento no es posible. De cara a ese futuro, me gustaría empezar con prendas; hasta ahora no lo he hecho porque, como comentábamos antes, la inclusión de cuerpos es muy importante, y muchas marcas comienzan con dos tallas y ya está. Si yo empezara así, para mí se desdibujarían mis valores, por eso no he dado ese paso. Ojalá en cinco años pueda estar ahí y haber lanzado productos como camisetas o chaquetas, siempre cuidando las calidades, ya que intento ser lo más sostenible posible utilizando tejidos reciclados; aunque use poliéster, al menos que sea reciclado. En ese horizonte, me gustaría haber iniciado esa línea de prendas y que todo el mundo pueda encontrar su talla, sin limitarme a una S, M o L, sino abarcando mucho más.