Esquerra Unida en San Vicente del Raspeig denuncia nuevamente la situación de “abandono institucional” que sufren los apartamentos para personas mayores del municipio, propiedad de la Entidad Valenciana de Vivienda y Suelo (EVha).
Alberto Beviá (EU-UP) solicitará en el próximo Pleno la puesta en uso inmediata de las viviendas para mayores que son propiedad de la EVha, y que actualmente se encuentran tapiadas. El equipo de gobierno de Pachi Pascual prefiere callar ante la Generalitat antes que ejercer la presión necesaria para desbloquear estos recursos públicos mientras aumenta la lista de espera.
El concejal Alberto Beviá tacha de “insulto a la ciudadanía” que, en plena crisis habitacional, existan 4 inmuebles públicos tapiados. “Es incomprensible que haya viviendas bloqueadas mientras nuestros mayores vulnerables esperan una plaza. “Merecen una respuesta rápida de la administración”, señala Beviá.
Crítica al equipo de gobierno local. Esquerra Unida señala directamente al pacto del PP y Vox como responsables de una inacción deliberada. Para la formación, el alcalde Pachi Pascual está priorizando no molestar a sus compañeros de siglas en la Generalitat por encima del bienestar de los sanvicenteros.
“La nula capacidad de presión de este Ayuntamiento es alarmante. PP y Vox se han convertido en cómplices de este abandono por su silencio sumiso. No pueden escudarse en la falta de competencias; su obligación es exigir soluciones y no mirar hacia otro lado mientras el patrimonio público se degrada”, añade el concejal.
Ante la falta de avances desde la primera denuncia realizada hace meses, el grupo municipal ha registrado un ruego para el próximo Pleno. En él, exigen que el Ayuntamiento ejerza una presión real sobre la Conselleria y la EVha para garantizar el mantenimiento y la puesta en uso urgente de las 4 viviendas inutilizadas.
“Es una cuestión de decencia política. Mientras el equipo de gobierno siga en su burbuja de inacción, nuestros mayores sufrirán la incertidumbre de un servicio público bajo mínimos por el simple hecho de que el alcalde no quiere incomodar a sus jefes en Valencia”, concluye Beviá.