El concejal de Esquerra Unida, Alberto Beviá (EU-UP), ha endurecido hoy sus críticas contra el equipo de Gobierno de PP y VOX tras conocerse las respuestas «evasivas» que el Ayuntamiento está enviando a los vecinos que solicitan la bonificación por reciclaje.

Si hace unos días EU tildaba de «ficción» el descuento del 16% por la falta de contenedores marrones, ahora denuncia un «laberinto burocrático» diseñado para agotar la paciencia del contribuyente.
El Ayuntamiento se lava las manos y remite a SUMA. Ante las solicitudes de los vecinos para acogerse a la reducción del artículo 8 de la Ordenanza, la respuesta de la concejala de Gestión Tributaria está siendo un «cierre de filas» burocrático. El Ayuntamiento alega que todas las cuestiones relativas a bonificaciones y liquidaciones deben tratarse en la oficina de SUMA Gestión Tributaria, escudándose en que han delegado en ellos dichas facultades.
«Es una tomadura de pelo» afirma Beviá. «El Ayuntamiento aprueba una ordenanza que exige estar de alta el 1 de enero, pero cuando el vecino pregunta cómo hacerlo o por qué no hubo plazo, le dicen que se vaya a SUMA. Se lavan las manos ante una norma que han cocinado ellos mismos».
La formación denuncia que el equipo de gobierno está sometiendo a la ciudadanía a un peregrinaje inaceptable, a un laberinto de ventanillas:
-Para la bonificación, el Ayuntamiento remite a SUMA.
-Para el alta en el sistema de contenedores inteligentes, Gestión Tributaria afirma que no es su competencia y remite a Servicios Urbanos.
-Mientras tanto, el vecino sigue pagando uno de los recibos más caros de España (hasta 236€) sin soluciones claras.
Una bonificación «fantasma» hasta 2028. Esquerra Unida reitera que, más allá de las trabas administrativas, el descuento es hoy inaplicable por tres bloqueos clave: la falta de contenedores, la ausencia de tarjetas o Apps de control y la imposibilidad de medir el reciclaje real en 2026.
«No solo nos venden una zanahoria que no llegará hasta 2028, sino que cuando el vecino intenta alcanzarla, le ponen un muro de ventanillas y formularios para que desista», lamenta el concejal. «Subir la tasa a niveles históricos para luego tratar al ciudadano como una pelota de tenis entre departamentos no es política, es falta de respeto al bolsillo de los sanvicenteros».