
Rafael Galvañ Esplà, posiblemente el más veterano seguidor rojiblanco del Estado, ya superados los 97 años, presenció ‘in situ’ el partido que el pasado domingo disputaron en el estadio ‘Martínez Valero’, su Athletic de Bilbao y el Elche CF, con victoria de los ‘leones’ por 1 gol a 4.
Acompañado de su hijo Rafa, el sr. Galvañ se desplazó hasta la capital ilicitana disfrutando del buen juego de su equipo, al que se ha mantenido fiel desde que tiene uso de razón, no obstante haber atravesado altibajos en cuanto a clasificación y resultados, por lo que siempre luce orgulloso en su ojal el escudo del club de sus amores.
Aunque los tripulantes de las distintas embarcaciones en las que ha estado embarcado tenían sus preferencias por los equipos ‘grandes’ (Madrid y Barcelona), él se decantó por el conjunto vasco, del que le atraían su carácter aguerrido, tenacidad y garra (de ahí lo de ‘leones’), unidas al sentimiento propio y el apoyo a la cantera.
En aquella mitad del siglo pasado, sin ningún medio de comunicación, la única información venía a través de la prensa deportiva y los álbumes de cromos y durante el mes y medio que duraba el viaje en altamar, las embarcaciones estaban incomunicadas del mundo, al no disponer a bordo de equipo alguno de telefonía ni radio hasta finales de los cincuenta.
“Recuerdo que en 1958, ya escuchamos por un transistor la final de Copa que el Athletic le gano al R. Madrid, en el mismísimo estadio de ‘Chamartín’, y con el público y los árbitros en contra. En ese partido algunos de aquellos futbolistas míticos como Iriondo, Zarra o Panizo ya estaban retirados, pero aun así, los ‘leones’ que salieron se impusieron a los ‘merengues’ por dos goles a cero, obra de Arieta y Mauri”, precisa el tío Rafel ‘felip’, como es conocido en El Campello.