San Vicente es una ciudad increíble con muchas alternativas de ocio, cultura y especialmente de deporte. Somos una de las ciudades de la Comunidad Valenciana con mayor población joven y ciudad universitaria por excelencia, por si esto fuese poco aunque en muchas cuestiones es una desventaja como municipio tenemos la fortuna de ser colindantes con la capital de provincia, Alicante. La capital nos brinda disponer de algunas de las mayores infraestructuras de España a pocos kilómetros como son: el tren de alta velocidad (AVE) y el aeropuerto (uno de los de mayor tránsito de toda España).

Recientemente leía una crónica de principios de los años 70 de un diario de Huelva respecto al partido del equipo de su ciudad el Recreativo de Huelva frente al Jove Español de San Vicente (fue compartido en las redes sociales del club). El periodista de Huelva además de realizar la crónica escribía sobre San Vicente del Raspeig y sus singularidades un municipio desconocido para el público en general pero con un gran potencial que sorprendía al periodista, muchas de estas cuestiones descritas en su crónica para mi sorpresa siguen siendo defectos y virtudes casi cincuenta años después ya que no han cambiado mucho.
En San Vicente no disponemos prácticamente de monumentos ni de grandes estructuras arquitectónicas de la antigüedad que visitar. El mayor activo que tenemos en San Vicente son sus gentes, su fiesta, su cultura y sus deportistas.
La vetusta Ciudad Deportiva de San Vicente es un legado que políticos de uno y otro signo político nos han legado, el municipio ha crecido de forma considerable y la actividad deportiva que tiene San Vicente en todas las disciplinas deportivas colectivas e individuales está a la altura de la oferta deportiva de las grandes ciudades de España en cuanto a deportistas se refiere no así en instalaciones. Todos coincidimos que la Ciudad Deportiva cumple su función pero no cumple las necesidades de la ciudadanía por una cuestión meramente de volumen de población con sus respectivas asociaciones.
Se ha culminado la obra faraónica de un pabellón de deportes (en opinión personal era más que necesaria para los deportes de pista y eventos a celebrar), ahora se piensa en un auditorio que pueda albergar grandes eventos culturales sin depender de la Universidad de Alicante. Hay que recordar que la Universidad se debe a sus estudiantes y San Vicente a los sanvicenteros (son intereses muy distintos) cada cesión a la Universidad es un disparo en el pie del municipio.
Mí reto para la clase política es que trabajen todos (me da igual el signo) en captar ayudas económicas de la Unión Europea, del gobierno central y de la Generalitat para la creación de un gran proyecto de consenso político local que no sean parches de instalaciones diseminadas por el municipio y verdaderamente cubran las necesidades culturales y deportivas de la localidad, olvídense de siglas partidistas y piensen en su municipio.
Por último les invito a reflexionar al respecto con dos preguntas; ¿Que potencial tendría unas instalaciones como las de La Nucía en San Vicente?,¿Que utilidad pública nacional e internacional tendría para generaciones presentes y futuras?.
San Vicente tiene algo que es singular en España, hace poco leía que en Asturias está la mayor reserva de oro de toda Europa y que por cuestiones medioambientales no había sido explotada. A los sanvicenteros les digo no somos conscientes del potencial que tenemos como municipio tenemos un segmento de población joven tan grande que aglutina talento que es tan valiosa como el oro. El problema del suelo lo abordaremos otro día pero también tiene solución con gestión y mucho trabajo como casi todo en esta vida.