Rafa Sirvent y José Ignacio Valls, ópticos y oftalmólogos de ‘Óptica Santa Faz’, volvieron a realizar una expedición a la república del Chad para luchar contra la ceguera en una población sin recursos. Era el primer viaje tras el estallido de la pandemia y el cuarto para un Rafa Sirvent que nos relató la experiencia con el mismo brillo en los ojos que la primera vez.

La expedición partió hacia tierras africanas el pasado 30 de enero, en una iniciativa emprendida nuevamente por la Fundación ILUMINÁFRICA en colaboración con VISIÓN SENSE FRONTERES. Esta vez, dieron una paso más, enviando una avanzadilla que se iba desplazando desde la capital de la República del Chad hasta Dona Manga, localidad donde se encuentran las instalaciones hospitalarias preparadas para realizar intervenciones quirúrgicas. En el trayecto, que duró varios días, fueron deteniéndose en varias poblaciones como Bere, Lai o Guidaro, donde ”obtuvimos una aceptación impresionante”, señala Rafa Sirvent, que para esta labor estuvo acompañado de otro óptico. “Llegamos a atender hasta 267 personas en un día”, explica, y alcanzando una media de más de 150 pacientes potenciales a los que muchos de ellos se derivó para una cirugía posterior.
Fue días después, ya en Dona Manga, cuando se incorporaron más especialistas a la expedición y comenzaron las intervenciones, realizando más de 250 y facilitando más de 500 gafas entre la población africana. “Trabajábamos sin parar ni a comer de 8h a 23:30h”, cuenta Rafa, que ya piensa en la próxima expedición, que será la quinta en su cuenta particular.
Como novedad, en esta ocasión les acompañó un estudiante de medicina de habla hispana con el que se cruzaron y que llegaba de realizar prácticas en la Habana. “Tenemos muchas esperanzas puestas en esta persona, para que pueda formarse e iniciar una cadena en una localidad donde no hay profesionales que atiendan los problemas de visión”, El objetivo es alcanzar cada vez mayor excelencia y con vistas al futuro poder realizar incluso seguimientos con los pacientes que han sido intervenidos.
Realizaron más de 250 intervenciones quirúrgicas y facilitaron más de 500 gafas entre la población africana
Sobre la pandemia, Rafa Sirvent explica que “allí, salvo en la capital, era casi inexistente”. Para ellos, el Covid 19 era “un constipado de los blancos, ya que es el menor de los problemas que pueden tener allí, donde viven en pequeños núcleos burbuja”, recalca Sirvent.
Poco a poco, se va ayudando a que esta parte de la población pueda sanar patologías oculares que en occidente son meros trámites. En esta ocasión incluso se realizará un documental de la expedición, ya que Rafa y el resto de especialistas han sido acompañados por un cámara profesional y las previsiones son que el resultado pueda convertirse en una pieza audiovisual que esté disponible en las principales plataformas.
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