El próximo 24 de mayo, Color&Cata invita a vivir una experiencia sensorial y artística diseñada para quienes necesitan detener el ritmo, respirar y reconectar con su creatividad desde un lugar amable, sin juicio y sin exigencia.

Bajo el título “El susurro de la lavanda”, el evento propone mucho más que un taller de pintura. Es una pausa íntima en medio del ruido cotidiano: un espacio donde la lavanda, la música, la meditación, el color y la degustación se unen para crear una vivencia envolvente, delicada y profundamente emocional.
La experiencia comienza de una forma poco habitual: con los ojos cubiertos por un antifaz. Al apagar la vista, se despiertan otros sentidos. El aroma de la lavanda, la música suave y una meditación guiada acompañan a los asistentes hacia un estado de calma, presencia y confianza. A partir de ahí, cada persona entra simbólicamente en un campo de lavanda interior, donde las preocupaciones empiezan a soltarse y la mente baja el volumen.
Después llega el momento de pintar. No es necesario saber dibujar ni tener experiencia previa. La propuesta está pensada precisamente para personas que desean expresarse sin sentirse evaluadas. La pintura se guía paso a paso, pero dejando espacio a la libertad personal, para que cada participante pueda crear desde lo que siente y no desde la búsqueda de un resultado perfecto.
Durante la sesión, la lavanda estará presente en distintos formatos: aceites esenciales, incienso, infusión, detalles aromáticos y sabores cuidadosamente elegidos. La experiencia incluye también vino blanco afrutado, queso gouda de lavanda, infusión y pastas de lavanda sin gluten, y todos los materiales necesarios.
Al finalizar, cada asistente se llevará su propio cuadro terminado: una obra creada con sus manos, pero también con su emoción, su pausa y su forma particular de mirar hacia dentro.
“El susurro de la lavanda” es una invitación a parar sin culpa, a crear sin miedo y a recordar que, a veces, lo más transformador no es hacer más, sino permitirse ser y estar.