Pascual Andrés Tévar nos envía este artículo sobre la 14ª del Real Madrid

Casi siempre cuando somos de un EQUIPO y de UNOS COLORES, el conseguir ser CAMPEONES,
nos hace sentirnos por encima del bien y del mal, y miramos como si todo girara a nuestro
alrededor, si darnos cuenta que hemos perdido, el equilibrio de saber interpretar lo que de
verdad significa alegrarnos por tener un equipo CAMPEON.
Es pues imprescindible, reflexionar, y trasladar nuestros pensamientos, con la mente abierta,
para redescubrir, lo que de verdad, significa ser o sentirse CAMPEON.
Es sentirse CAMPEON, cuando celebras el título, con tus amigos y colegas, dentro de la sede
social de nuestra PEÑA MADRIDISTA SAN VICENTE DEL RASPEIG, y lo haces pensando en
disfrutar y compartir esos momentos únicos, una mezcla de éxtasis y euforia, pero dentro del
local. Y sales a la calle, como cualquier día de partido, tranquilo, sin ostentaciones, y sin esperar
vítores, simplemente, sanamente orgulloso, y valorando, que el título no es lo más importante,
que lo verdaderamente importante, es valorar lo que se ha conseguido, aceptando el mérito del
rival, ante el que se ha competido y sufrido, en todas las dimensiones. Y que el título se gana
desde el respeto al rival y a su afición, y que el verdadero valor, es aceptar que con humildad,
que sabes entender el mensaje de saber ganar, de los valores del sacrificio sin límites, de la
superación, de luchar para superar los retos por imposibles que parezcan, para saber compartir,
que es la mejor formar de ganar.
Cuando eres, un fiel seguidor de unos colores y de unos valores, es porque, los ha aceptado,
como parte de tu forma de vivir y de pensar, y nunca sentirte superior a nadie, sino de vivirlo y
sufrirlo, a tu manera. Y cuando tu equipo te lleva esas metas inexplicables, y a esas noches
mágicas, no te sientes superior a nada ni a nadie, te sientes orgulloso de alcanzar momentos,
que de alguna forma, le dan un nuevo sentido a la vida, y la hacen más apasionada, e increíble,
pero con los pies en el suelo de la humildad y en el sano sentido común.
El día de la final del pasado 28 de mayo de 2022, habíamos preparado una comida unos pocos
amigos y peñistas, con la sola intención de empezar a vivir, esa jornada tan importante y
merecida. Y ya para nosotros, estaba justificado la celebración de que tu EQUIPO DEL ALMA,
hubiera llegado a la FINAL DE PARIS. Lo que viniera después, lo dejábamos a la fantasía sin
límites.
Cuando en la noche del 28 de mayo , regresábamos a casa, cada uno a su manera, sin gritos, ni
exaltaciones externas, caminando tranquilamente por las calles sanvicenteras, nos sentíamos
con la satisfacción de cuando se hace un buen trabajo, y además en EQUIPO, y el sano y sereno
orgullo , que se había terminado bien una larga e intensa temporada. Porque las COPAS están
en las vitrinas, pero los valores, y la forma de interpretarnos están en nosotros, y en como
sabemos transmitirlos, con humildad, y con respeto. Y con esas sensaciones, tranquilo,
regresaba a casa, claro está, que cargado de emociones de una noche intensa, sufrida, y mágica
al mismo tiempo.
Para completar estas reflexiones, recibo un mensaje de WhatsApp, del amigo Jose, Presidente
de la PEÑA ATLÉTICA L ́ALACANTÍ 1903 DE SAN VICENTE DEL RASPEIG, que me dice:
“29-05-2022
BUENOS DIAS PASCUAL
FELICIDADES2
ESPERO QUE ESTÉS BIEN, DESPUÉS DE TODO ESTE ROLLO DE VIRUS Y GUERRAS.
UN ABRAZO”
LE CONTESTO:
“GRACIAS
ES UN HONOR ESTA FELICITACION
ESPERO QUE ESTEIS BIEN
VOLVEREMOS A VERNOS EN NUESTRO ANIVERSARIO
YA OS INFORMO
UN ABRAZO
EXTENSIVO A TODOS VUESTROS SOCIOS Y SOCIAS”
ME CONTESTA:
“EL FUTBOL Y LA RIVALIDAD DEBE ACABAR CUANDO PITA EL ARTITRO
UN SALUDO”
Así que, invadido por una serena, y al mismo tiempo, compleja calma, termino con esta
reflexión, que de alguna forma resume lo que tiene que significar saber ganar, y saber perder.
Es decir, saber compartir, saber convivir, con libertad, con tolerancia, con respeto, y sobre todo,
saber caminar por la vida, con sana y equilibrada ilusión, bajo la increíble luz mediterránea.