Alberto Beviá Orts (Representante de Esquerra Unida en el Grupo Municipal EU-UP)

La situación de la educación pública en la Comunidad Valenciana ha cruzado una línea roja. Lo que los sindicatos denuncian como un auténtico «ninguneo» por parte de la Conselleria no es un hecho aislado, sino una estrategia deliberada de un gobierno del PP, sostenido por VOX, que no tiene pudor en despreciar a los profesionales que sostienen el sistema.
Un «preacuerdo basura» que insulta al docente. La oferta de negociación lanzada desde la Generalitat es, en la práctica, un engaño que el sector no puede aceptar. El análisis de este preacuerdo revela una falta de voluntad política alarmante:
-Salarios: Se elimina la subida salarial bajo excusas rastreras, atentando directamente contra la dignidad del profesorado.
-Ratios y Plantillas: No se mejora nada; solo se repite la ley estatal y se remite todo a comisiones de seguimiento vacías que ya destruyeron acuerdos previos.
-Burocracia y Formación: Fórmulas técnicas genéricas y una formación que ignora la realidad de la escolarización, dejando al personal de apoyo (PAS/PAE) en el absoluto olvido.
-Infraestructuras: Se anuncian planes de «confort» y accesibilidad con 0 € de presupuesto real. Es, literalmente, papel mojado.
San Vicente: Cómplices locales de la parálisis
Lo más sangrante es observar como el PP y VOX en San Vicente del Raspeig, lejos de defender a sus vecinos y a su comunidad educativa, se mantienen instalados en la falta de compromiso. Aquellos que venían a «desbloquear» la gestión han demostrado que su única prioridad es no incomodar a sus jefes en Valencia.
Después de tres años, San Vicente —una ciudad que ya supera los 61.000 habitantes — no solo está igual, está peor:
-El IES nº 6: Una infraestructura vital en el Sector Montoyos que acumula ya 6 años de retraso.
-La pancarta del Gaia: Colocada en noviembre de 2021, sigue ahí como prueba física del fracaso de gestión de quienes prometieron soluciones rápidas.
-El CIPFP Canastell: Su reforma de 8,4 millones de euros sigue atrapada en la burocracia.
No podemos permitir que el futuro de nuestros jóvenes sea una moneda de cambio. Mientras la Generalitat ofrece «humo» y presupuestos de cero euros, el gobierno local de PP y VOX mira hacia otro lado, negando su apoyo a unas reivindicaciones que son de justicia. Se necesita la consolidación de una hoja de ruta clara, con plazos de ejecución garantizados, que transforme las promesas de infraestructuras como el IES nº 6 y el CIPFP Canastell en realidades tangibles para nuestra ciudad, a los que se puede unir el CEIP L’Horta y otras muchas peticiones de centros que están en lista de espera.