
Nico Cañizares ha sido la Reina de los Mayores durante dos años, hablamos con ella para que nos cuente más sobre estos dos años.
¿Como surgio la opurtunidad de ser Reina de los Mayores?.
La experiencia viene de lejos. Siempre había tenido muchas ganas de salir en las fiestas; me daba igual hacerlo como dama o como reina. Lo importante para mí era participar, porque me hacía mucha ilusión.
Nunca había formado parte de nada relacionado con la fiesta y el momento nunca terminaba de llegar. Además, a mi marido no le gustan demasiado las fiestas y no encontraba a nadie que quisiera acompañarme.
Después se abrió la posibilidad de que salieran mujeres y pensé que era mi oportunidad. Mi cuñada, con la que llevaba mucho tiempo hablando del tema, sabía perfectamente que yo quería participar. Entonces me dijo: “Yo salgo contigo si encontramos a otra persona”.
Y entonces apareció esta bendita compañera.
¿Y esas expectativas que tenías se han cumplido?
Uf, y con creces. Se ha cumplido mucho más de lo que esperaba, porque me lo he pasado fenomenal y he disfrutado cada momento de esta experiencia.
Cuéntanos esos momentos especiales.
Lo mejor de todo ha sido la convivencia que hemos tenido y la forma en que nos han tratado en cada lugar al que hemos ido.
Hemos visitado centros de mayores, asistido a conciertos y participado en todo tipo de actos. Sinceramente, no tengo nada malo que decir. Ha sido una experiencia genial, muy bonita y muy positiva.
En todos los sitios nos han tratado con muchísimo respeto y nos han acogido de maravilla. Por eso, si pudiera, volvería a repetir la experiencia sin dudarlo.
Pero también hay que dejar paso a las nuevas generaciones y a la gente joven, pero esto no es un adiós, sino un hasta luego.
¿Como ha sido la relación con la concejalía?
Con Carmen han sido dos años de convivencia muy intensos, como ocurre en cualquier grupo. Ha habido momentos muy dulces y otros un poco más tensos, lo normal en una experiencia así.
También ha habido alguna que otra regañina, sobre todo por el tema de bailar y dejarse llevar en algunos momentos. Pero siempre desde el buen ambiente y de forma constructiva. Al final, nos hemos portado como niñas en el mejor sentido.
El protocolo hay que cumplirlo, aunque a veces también cuesta, porque somos personas alegres y, con la música detrás en los desfiles, es difícil no dejarse llevar.
Aun así, la convivencia con la concejalía ha sido muy buena, y lo mismo con Carmen, el concejal que venga y la ODP. Ha habido una relación cercana, con mucho apoyo.
¿Te ha servido para conocer un Sant Joan diferente?
Son muchas cosas que no conocía. Yo siempre he estado muy integrada en San Juan, un pueblo que me gusta mucho, pero al no haber participado nunca en el mundo festero, vivirlo desde dentro ha sido una primera vez en todo.
Todo eso lo he ido descubriendo ahora, y la verdad es que me han entrado ganas de repetir.
También hemos estado en otras fiestas, como las de Fabraquer, donde nos han acogido con muchísimo cariño y se han portado de maravilla con nosotras. En Benimagrell también, donde pasamos bastante calor, pero aun así el trato fue excelente.
En general, en todos los sitios nos han recibido muy bien. No podemos decir nada malo de ninguna de las experiencias.
¿Y que fue lo más duro?
Algo que me impactó mucho fue la visita al Infanta Elena. No porque fuera algo malo, sino porque era la primera vez que iba y sabía que lo que me iba a encontrar sería duro, aunque no imaginaba hasta qué punto.
Aquello me impresionó mucho. Aun así, no dejamos de ir ni de estar presentes. Pero sí es cierto que fue un momento difícil. Ver a los niños, su sonrisa, a la vez te llenaba de emoción, pero también era muy duro.
También vivimos momentos muy bonitos, como la visita al Centro San Rafael, cuando se eligieron sus reyes y reinas. Fue una experiencia muy especial, casi imposible de describir, porque ellos lo viven con tanta ilusión como nosotras.
En general, las tres creemos que hemos dejado huella en estos dos años, aunque hayan pasado muy rápido. Ha sido una experiencia muy intensa y muy bonita.
El momento de las carrozas, por ejemplo, fue de los más especiales, sobre todo este último año, con una carroza muy bonita. Fue un instante muy emocionante y de mucha ilusión.
Y aunque este ciclo termina, seguiremos acompañando en algunos actos, quizá con otro ritmo, pero seguimos vinculadas.
Un consejo a las nuevas reinas y damas
Mi único consejo es que sean ellas mismas, que vivan las fiestas y las disfruten de verdad. Y que, cuando se pongan la banda, la lleven con honor, con orgullo y con responsabilidad, porque para eso son las reinas.
Que lo vivan intensamente y lo disfruten al máximo. Momentos malos va a haber, porque el cansancio también aparece, pero lo importante es saber quedarse con lo bueno.
Que lo disfruten con orgullo, con alegría y con mucha responsabilidad.