Mientras los municipios vecinos premian el uso del ecoparque con rebajas sustanciales, la ordenanza local de San Vicente condena a los vecinos a un descuento «simbólico» de apenas 7 o 9 euros al año. Alberto Beviá, concejal de Esquerra Unida (EU-UP), califica de «fracaso e ineficaz» el sistema actual y exige una revisión urgente de la tasa de la basura para aliviar la asfixiante presión fiscal de la ciudadanía.

En un contexto de creciente asfixia económica para las familias, marcado por la drástica subida de la tasa de la basura, Esquerra Unida de San Vicente del Raspeig ha puesto el foco sobre la «falta de ambición y de sensibilidad social» del PP y VOX. La formación califica de «anecdótico y ridículo» el actual sistema de incentivos por reciclar en el municipio, especialmente tras compararlo con las medidas aprobadas en las localidades vecinas.
Recientemente, la Junta de Gobierno del vecino Consorci Mare aprobó un sistema de bonificaciones directas en el recibo de la basura que oscila entre los 5 y los 100 euros anuales para aquellos usuarios que utilicen de forma habitual la red de ecoparques fijos y móviles. Una medida que busca premiar de forma real, atractiva y efectiva el compromiso medioambiental de la ciudadanía.
Sin embargo, la realidad para los vecinos y vecinas de San Vicente del Raspeig —municipio integrado en el Consorcio Terra— es radicalmente distinta. Según la actual Ordenanza Municipal, el descuento anual máximo permitido por acudir al ecoparque se limita a un exiguo e insuficiente 4%.
Desde Esquerra Unida han traducido este porcentaje a la realidad de los recibos que pagan los sanvicenteros para demostrar el «flagrante agravio comparativo»:
Para los recibos estándar de 192 euros, el descuento máximo anual que puede conseguir un vecino tras un año reciclando correctamente en los ecoparques es de apenas 7,68 euros. En los casos de recibos más altos, que alcanzan los 236 euros, la bonificación máxima se queda en unos escasos 9,44 euros.
«Es una auténtica burla y un insulto al esfuerzo ecológico de la ciudadanía. Mientras a escasos kilómetros un ciudadano puede ahorrarse hasta 100 euros por proteger el medio ambiente, en San Vicente el premio por cuidar nuestro entorno no llega ni para pagar dos cafés al año», denuncian desde Esquerra Unida.
Para la formación de izquierdas, el actual sistema de San Vicente del Raspeig por el uso de los ecoparques no solo es profundamente injusto en la comparativa territorial, sino que resulta totalmente ineficaz como estímulo ciudadano. Con un ahorro que no llega a los 10 euros anuales, la ordenanza municipal vacía de contenido el lema de «Si reciclas, ganas», convirtiéndolo en una campaña publicitaria sin fondo real.
Ante esta situación, Esquerra Unida considera urgente una revisión profunda y ambiciosa de la ordenanza fiscal del municipio. El esfuerzo ecológico de los vecinos de San Vicente debe traducirse en un alivio económico real y directo en sus bolsillos, y no en un descuento simbólico que pasa completamente desapercibido mientras la tasa general no para de subir.