La Asociación de Vecinos reclama una reunión urgente con el alcalde tras varios accidentes graves en las calles Río Duero y Río Júcar y advierte de que la situación «es insostenible»









La Asociación de Vecinos de Sol y Luz ha vuelto a alzar la voz para denunciar la situación que, según asegura, viene soportando desde hace años en materia de seguridad vial. Tras registrar un nuevo escrito dirigido al alcalde de San Vicente del Raspeig, el colectivo reclama una reunión urgente con el equipo de gobierno, la Policía Local y representantes de la oposición para abordar un problema que consideran cada vez más grave.
La petición llega después de varios accidentes registrados durante las últimas semanas en la confluencia de las calles Río Duero y Río Júcar. Según la asociación, únicamente en el último mes se habrían producido cuatro siniestros, el más reciente con un vehículo completamente volcado tras perder el conductor el control. Los vecinos aseguran que el coche terminó impactando contra un árbol y advierten de que, de haber coincidido algún peatón en ese momento, las consecuencias podrían haber sido fatales.
«Llevamos tres años avisando»
En el escrito presentado en el Ayuntamiento, la asociación sostiene que la problemática no es nueva y recuerda que lleva tres años reclamando actuaciones para reducir la velocidad del tráfico y mejorar la seguridad vial de la urbanización. Según exponen, lejos de mejorar, la situación habría ido empeorando con el paso del tiempo.
El documento describe una sucesión de accidentes que, según los vecinos, han provocado incluso el impacto de vehículos contra viviendas particulares hasta en cinco ocasiones, obligando a intervenir de forma reiterada a Policía Local, Bomberos y servicios sanitarios.
Además, recuerdan que la zona constituye uno de los principales itinerarios diarios hacia el CEIP Reyes Católicos y una escuela infantil, por lo que centenares de niños y familias transitan cada jornada por estas calles.
Exceso de velocidad y tráfico de paso
Los residentes sostienen que una parte importante del problema se debe al elevado volumen de tráfico que utiliza Río Duero como itinerario alternativo para ahorrar tiempo en los desplazamientos hacia y desde San Vicente.
Según datos aportados por la propia asociación, en esta vía circulan alrededor de 14.000 vehículos en apenas seis días, una intensidad que consideran impropia de una calle residencial.
A ello suman las continuas denuncias por el exceso de velocidad. Aunque existe una limitación de 30 km/h y señalización que advierte de controles de velocidad, los vecinos consideran que estas medidas resultan insuficientes si no van acompañadas de vigilancia efectiva.
«Los conductores saben que únicamente está la señal y siguen circulando a gran velocidad», sostiene el vicepresidente de la asociación, Antonio Fanegas, quien asegura haber trasladado fotografías de varios accidentes al concejal responsable sin obtener, a su juicio, una respuesta efectiva.
Camiones de gran tonelaje
Otra de las reclamaciones históricas afecta al paso de vehículos pesados.
Los vecinos denuncian que diariamente circulan tráileres por la calle Río Duero pese a existir una señal que prohíbe el paso a vehículos de más de 7,5 toneladas.
Según explican, además del deterioro del firme, los árboles y el mobiliario urbano, consideran especialmente preocupante que estos vehículos transiten por una zona utilizada diariamente por escolares y familias.
Un conflicto que viene de lejos
Las reivindicaciones de Sol y Luz no son nuevas. Durante los últimos años distintos grupos políticos y la propia asociación han denunciado reiteradamente problemas relacionados con la velocidad del tráfico, el paso de vehículos pesados, el estado del asfaltado, la iluminación y la seguridad vial de la urbanización. En 2021 ya se reclamaron medidas tras otro accidente en la intersección de Río Duero y Río Júcar que llegó a derribar el muro de una vivienda.
En 2025, Esquerra Unida-Podem volvió a respaldar públicamente las reivindicaciones vecinales y calificó la situación de «abandono», señalando que el exceso de velocidad, el deterioro del asfaltado y el tráfico pesado seguían sin resolverse pese a las promesas realizadas durante la campaña electoral.
Incluso las actas municipales reflejan que las demandas relacionadas con el tráfico en este mismo entorno vienen planteándose desde hace más de dos décadas, cuando ya existían debates sobre la regulación de la circulación en la confluencia de Río Duero y Río Júcar.
Pendientes de una reunión mientras continúan los accidentes
La preocupación vecinal se ha incrementado tras el último siniestro registrado durante la madrugada del jueves al viernes. Según ha trasladado la Asociación de Vecinos de Sol y Luz, un vehículo que circulaba a gran velocidad por la calle Río Duero perdió el control, impactó contra un coche estacionado y terminó subiéndose a la acera, derribando una papelera y una señal de tráfico. Los residentes aseguran que el accidente se produjo apenas diez minutos antes de que varios vecinos transitaran por la zona y advierten de que «podría haber acabado en una tragedia».
Con este nuevo incidente, la asociación sostiene que ya se han producido cuatro accidentes durante los meses de junio y julio, motivo por el que insiste en reclamar una reunión urgente con el Ayuntamiento para estudiar nuevas medidas de seguridad vial.
La versión del Ayuntamiento
Desde el Ayuntamiento de San Vicente del Raspeig defienden que durante los últimos años se ha trabajado de forma continuada para mejorar la seguridad vial en Sol y Luz, atendiendo las peticiones vecinales y apoyándose en informes técnicos elaborados por la Policía Local y los servicios municipales.
Según explica el consistorio, se realizó un estudio específico del tráfico que incluyó reuniones con representantes vecinales, mediciones de intensidad circulatoria y velocidad, así como un análisis de los puntos considerados más conflictivos, especialmente en el entorno de las calles Río Duero y Río Júcar.
Fruto de ese trabajo, el Ayuntamiento asegura haber implantado distintas actuaciones, entre ellas el refuerzo de la señalización vertical y horizontal, la reorganización de prioridades en varios cruces, la instalación de paneles de advertencia de velocidad, bandas transversales de alerta y, más recientemente, dispositivos físicos de calmado de tráfico tipo «lomo de asno», además de nueva señalización.
En el cruce de Río Turia con Río Júcar también se modificó la regulación de la prioridad y se redefinieron los carriles y maniobras de giro con el objetivo de mejorar la seguridad de la circulación.
El consistorio afirma que todas estas actuaciones persiguen compatibilizar la seguridad vial con la movilidad de los vecinos y asegura que continúa evaluando el funcionamiento de las medidas implantadas para estudiar posibles mejoras adicionales.
Datos municipales sobre la siniestralidad
Respecto a los accidentes registrados, el Ayuntamiento sostiene que, tras las actuaciones realizadas, el índice de siniestralidad en las calles Río Duero y Río Júcar es reducido.
Según los datos facilitados por la Policía Local, durante los años 2025 y 2026 se han registrado cuatro accidentes de circulación con daños exclusivamente materiales en este entorno. Los informes elaborados por la Unidad de Atestados atribuyen las causas principalmente a distracciones al volante y, en uno de los casos, al incumplimiento de una señal de stop existente en la intersección.
No obstante, la Asociación de Vecinos considera que la situación continúa siendo preocupante y sostiene que el número de incidentes registrados durante las últimas semanas evidencia que las medidas implantadas hasta ahora resultan insuficientes para garantizar la seguridad en una zona por la que diariamente transitan numerosos residentes y escolares.