
Hoy 23 de Septiembre, Día Internacional contra la explotación sexual y la trata de mujeres, niñas y niños, queremos denunciar.
🎯 LA PROSTITUCIÓN Y LA PORNOGRAFÍA CONSTITUTEN LA MÁS ANTIGUA FORMA DE EXPLOTACIÓN HUMANA Y LA PRINCIPAL ESCUELA DE DESIGUALDAD, ESTABLECIENDO LA DOMINACIÓN MASCULINA COMO FORMA DE RELACIÓN ENTRE LOS SEXOS.
Texto escrito por mujeres supervivientes del sistema prostitucional y trata.
Nuestra voz también cuenta. Y esta vez queremos que se nos escuche.
Somos mujeres supervivientes del sistema prostitucional. Algunas conseguimos salir. Otras todavía están dentro. Todas conocemos una realidad que durante demasiado tiempo se ha querido ocultar, justificar o presentar como una simple elección.
Para nosotras, la prostitución no puede entenderse separada de la desigualdad, la pobreza, la violencia sexual y la vulnerabilidad de mujeres y niñas. No queremos que nuestra historia se utilice para normalizar un sistema que convierte nuestros cuerpos en mercancía.
No pedimos discursos. Pedimos derechos, oportunidades y una salida real.
Por eso reclamamos:
- La abolición del sistema prostitucional y el reconocimiento de la prostitución como una forma de violencia contra las mujeres.
- Alternativas reales para salir, con empleo digno, vivienda, formación y autonomía económica.
- Atención psicológica, sanitaria, social y jurídica gratuita y especializada, respetando los tiempos y las decisiones de cada mujer.
- Protección efectiva para las víctimas de trata y explotación sexual, especialmente para quienes denuncian.
- Ninguna mujer debe ser expulsada ni quedar desprotegida por su situación administrativa cuando intenta salir del sistema o denunciar a sus explotadores.
- La prevención desde la infancia y la educación, desmontando la normalización de la prostitución y cuestionando la demanda que sostiene este mercado.
- Que las supervivientes participemos en las decisiones y políticas que nos afectan. No queremos que otros hablen por nosotras.
- Recursos públicos suficientes para garantizar procesos de recuperación y restauración a largo plazo, no ayudas puntuales que desaparecen cuando termina un programa.
- Responsabilidad para quienes compran, explotan y se benefician de la prostitución, porque sin demanda no existiría este mercado.
No queremos ser utilizadas únicamente como testimonios. Queremos ser reconocidas como supervivientes, como ciudadanas y como expertas de nuestra propia realidad.
Salir de la prostitución no significa que todo termine. Muchas veces comienza entonces un largo proceso para recuperar la autoestima, la seguridad, la estabilidad y una vida que durante años nos fue arrebatada.
Por eso hablamos de restauración.
No pedimos privilegios. Pedimos que el Estado y la sociedad asuman su responsabilidad y garanticen las condiciones necesarias para que ninguna mujer tenga que volver a la prostitución por falta de alternativas.
Nuestra libertad no puede depender de cuánto dinero tengamos, de dónde hayamos nacido ni de lo que otros estén dispuestos a pagar por nuestro cuerpo.
Queremos una sociedad en la que ninguna niña crezca pensando que su cuerpo puede convertirse en una mercancía.
Una sociedad en la que salir sea posible.
Una sociedad en la que sobrevivir no sea el final, sino el comienzo de una vida digna.
Por nosotras.
Por las que todavía están dentro.
Por las que no pudieron salir.
Y por las niñas que vienen detrás.
ABOLICIÓN. PREVENCIÓN. RESTAURACIÓN. DIGNIDAD.
Vanessa Silva
Kamila Ferreira
Merlín Vargas
Vanessa