Las obras de reurbanización de la calle Pintor Picasso han generado inquietud entre algunos comerciantes de la zona ante la futura configuración del alumbrado público. Según trasladan varios establecimientos, existe preocupación por la posibilidad de que la reducción de puntos de luz o la modificación de las farolas pueda afectar a la visibilidad de la calle durante la noche y, en consecuencia, a la actividad comercial.

Ante estas dudas, el Ayuntamiento de San Vicente del Raspeig ha explicado que los cambios previstos en la iluminación responden a criterios técnicos y al cumplimiento de la normativa vigente. Fuentes municipales señalan que, con motivo de las obras, “los servicios técnicos del Ayuntamiento han estudiado la mejor solución para la red de iluminación de la calle, de forma que se garantice un buen servicio en la vía y se reduzca el exceso de luz”.
Desde el consistorio indican que la instalación existente incumplía el Real Decreto 1890/2008 de eficiencia energética en instalaciones de alumbrado exterior y que, además, había sido objeto de quejas por parte de algunos residentes debido al exceso de iluminación y a la contaminación lumínica.
La solución adoptada contempla la reducción de la altura de las farolas y la eliminación de algunos puntos de luz, medidas que ya figuran en el proyecto de obra. Según las mismas fuentes, incluso se habían dejado fuera de servicio algunos puntos de iluminación con anterioridad.
El Ayuntamiento sostiene que la nueva configuración “no compromete la prestación de una iluminación suficiente”, y defiende que el sistema previsto será adecuado para la tipología de la calle y acorde con el entorno urbano.
Desde el área técnica municipal insisten en que el cambio obedece a la necesidad de adaptar la instalación a la normativa vigente en materia de eficiencia energética y reducción de contaminación lumínica.