
El partido político Todos Somos El Campello (¡TSC!) volvió a llenar la sala Ramón Llull durante el encuentro participativo vecinal celebrado el pasado 22 de octubre. Una convocatoria destinada a debatir sobre la situación del municipio, escuchar las inquietudes de sus habitantes y dar a la ciudadanía el protagonismo que merece en las decisiones que afectan a El Campello.
En primer lugar, se presentó públicamente a los nuevos integrantes de la junta directiva de TSC, reiterando que el proyecto nace de una iniciativa ciudadana que apuesta por transformar la gestión municipal a través de la participación directa, la pluralidad y la transversalidad.
Antes de abrir el turno de intervenciones, se expusieron los objetivos del encuentro: analizar qué necesita El Campello, conocer las principales preocupaciones de sus vecinos y vecinas e identificar propuestas que contribuyan a mejorar el municipio.
A continuación, se proyectó una presentación sobre distintos aspectos de la gestión municipal y se informó de las más de 300 propuestas programáticas aportadas por la ciudadanía. Durante la exposición, se hizo hincapié en la necesidad de fomentar y garantizar la participación ciudadana en la vida política y social como vía para construir, entre todos y todas, el Campello que necesitamos, queremos y merecemos.
En este sentido, TSC reafirmó su compromiso de garantizar mecanismos efectivos de participación ciudadana cuando cuente con representación en el Ayuntamiento.
La ciudadanía tomó la palabra durante 90 minutos en un ambiente distendido y respetuoso, sin crispación, para expresar libremente sus inquietudes, denunciar deficiencias y plantear propuestas de mejora.
Las intervenciones pusieron de manifiesto un amplio abanico de preocupaciones y un notable malestar por aspectos de la gestión municipal que los participantes consideran insuficientes o deficientes.
Entre los asuntos abordados destacaron las carencias de la oferta educativa y el déficit de subvenciones destinadas a las asociaciones de madres y padres de alumnos (AMPAS), así como la falta de apoyo a la juventud y la necesidad de contar con un casal de mayores y un centro de día. También se reclamaron mejoras en la atención sanitaria del municipio, con el objetivo de disponer de un servicio acorde con las necesidades actuales de la población.
Otro de los temas centrales fue la problemática del vertedero de residuos, tanto por las molestias que ocasiona como por la preocupación ante una posible ampliación. En este punto, intervino una representación de la Plataforma Vecinal Intermunicipal de El Campello y Aigües, que puso sobre la mesa la importancia de la movilización ciudadana frente a esta posibilidad.
Asimismo, se expresaron inquietudes por los frecuentes vertidos fecales y la obsolescencia de la red de saneamiento, además de reclamarse un mayor respaldo a las personas emprendedoras y al comercio local.
El urbanismo y la falta de transparencia y participación ciudadana ocuparon también un lugar destacado en el debate. Las personas asistentes mostraron su preocupación por los desarrollos urbanísticos al margen del PGOU que data de 1986, que, a su juicio, pueden transformar profundamente el municipio sin una planificación adecuada de los accesos y las dotaciones necesarias, especialmente en las zonas de Fabraquer y Muchavista. Durante el encuentro se cuestionó un modelo de gestión que, según se denunció, parece priorizar los intereses de los promotores inmobiliarios frente a las necesidades de la ciudadanía y el interés general.
La falta de arbolado y el ineficiente mantenimiento de las zonas verdes, dentro de la ausencia total del concepto de Infraestructura Verde, alimentaron, además, las críticas a un modelo de municipio que algunos participantes calificaron como la «ciudad del cemento». Estas cuestiones se sumaron a otras demandas y propuestas que reflejan la preocupación vecinal por el presente y el futuro de El Campello.
El encuentro concluyó con una reflexión compartida sobre el potencial del municipio y la responsabilidad colectiva de hacerlo realidad. La cuestión no es si El Campello puede mejorar, sino si seremos capaces de conseguirlo juntos, desde la participación, la transparencia y el compromiso ciudadano.
Porque la ciudadanía tiene derecho a conocer no solo en qué se emplea el dinero público, sino también si las decisiones adoptadas alcanzan los objetivos anunciados y responden realmente a las necesidades de la población.