Los grupos municipales PSOE, Esquerra Unida-Podem y Compromís han elevado una moción conjunta para el próximo pleno, que se celebrará el 25 de junio, a favor del colectivo LGTBIQA+ y para condenar los discursos de odio en San Vicente del Raspeig. El texto pretende reforzar el compromiso de las instituciones públicas, especialmente de las administraciones locales, con la diversidad y la justicia social. Según los tres partidos, aunque sobre el papel se han alcanzado importantes conquistas, la igualdad “legal” todavía no se traduce siempre en una igualdad real y efectiva para muchas personas en su vida cotidiana.

Entre los acuerdos, la propuesta recoge que los ayuntamientos, por su cercanía a la ciudadanía, no pueden limitarse a observar, sino que deben asumir un papel activo en la defensa de los valores democráticos y actuar frente al avance de discursos de odio y corrientes reaccionarias que cuestionan derechos que ya creíamos consolidados. Al respecto, pone el énfasis precisamente en que los discursos de odio ya no permanecen ocultos y encuentran espacio en tribunas públicas y redes sociales, alimentando la intolerancia y la deshumanización de quienes forman parte de las minorías.
Y es que esta realidad tiene consecuencias muy concretas: agresiones que siguen produciéndose en nuestras calles, la persistencia de las llamadas terapias de conversión que suponen una grave vulneración de los derechos humanos y fenómenos menos visibles como el sexilio. Además, estas situaciones obligan a muchas personas a abandonar sus pueblos, sus familias o sus entornos para poder vivir con libertad, seguridad y dignidad.
Ante ello, la izquierda apuesta por una visión “verdaderamente progresista y transformadora” que exija no retroceder ni un paso y afrontar con determinación los retos que aún quedan pendientes. Esto implica seguir protegiendo la diversidad familiar, garantizar la aplicación efectiva de las leyes vigentes mediante recursos suficientes y dar respuesta a las situaciones de vulnerabilidad que siguen afectando especialmente a las personas trans. “También supone incorporar plenamente a la realidad de nuestros municipios las demandas y necesidades de todo el colectivo”, firman los tres partidos.
La concejala del PSOE, María Jesús Moreno, ha indicado que “en España somos reconocidos internacionalmente como el país más avanzado en derechos y políticas LGTBI, por lo que no podemos consentir que los derechos conquistados se vean amenazados por los discursos de la extrema derecha y la inacción o incluso complacencia de la derecha ante esta ofensiva”.
“Pedimos que se impulsen desde este Ayuntamiento campañas de sensibilización y formación contra los discursos del odio. Buscamos el respaldo institucional para la celebración del Orgullo LGTBI y que nuestro Ayuntamiento cuelgue la bandera Arco Iris en un lugar visible del edificio como gesto de reconocimiento, visibilidad y apoyo a las personas LGTBI del municipio”, sostiene la edil socialista.
Por su parte, la portavoz adjunta de Esquerra Unida- Podem, Natalia Jerez, afirma que “estamos viendo cómo los discursos de odio que antes ocupaban los márgenes han encontrado espacio en las instituciones, y eso tiene consecuencias reales en la vida de las personas LGTBIQA+, especialmente de las personas trans y de quienes viven situaciones de mayor vulnerabilidad”.
Por ello, considera que frente a “esta realidad”, las administraciones no pueden mirar hacia otro lado: “es imprescindible garantizar el cumplimiento efectivo de las leyes y proteger los derechos conquistados”. “Este Orgullo reivindicamos una sociedad que responda al odio con más democracia, más igualdad y más derechos para todas las personas”, zanja.
Por último, la portavoz de Compromís, Maribel Morera señala que “nuestro objetivo es reforzar las políticas públicas de diversidad, recuperar la colaboración con las entidades LGTBIQA+ del municipio y garantizar el cumplimiento de los compromisos adquiridos por el Ayuntamiento ven materia de igualdad y derechos humanos».