Almorçarets Sanvicenteros – Vicente Llopis Pastor

En Almorçarets Sanvicenteros nada nos es indiferente. Temas históricos, literarios, actualidad y otros campos del saber los debatimos al tiempo que leemos ensayos, trabajos, poemas y otras cuestiones. Julián Blázquez Sánchez es el verdadero gestor y mantenedor de los temas culturales y es un excelente poeta que escribe poemas que son leídos habitualmente en nuestra sede.
En estos últimos meses le hemos dedicado mucha atención al idioma español y a su difusión en el mundo. Actualmente, nuestro idioma lo hablan más de seiscientos millones de personas como su lengua nativa, que supone cerca del 10% de los aproximadamente siete mil millones de habitantes del planeta. Solamente es superado por el chino mandarín, que es el idioma nativo de China. El idioma inglés se usa por conveniencia y por acuerdos internacionales, pero no es un idioma nativo superior al español.
El idioma español que se habla en América procede de los conquistadores, gobernadores, virreyes y soldados que acudieron en los siglos XVI y XVII, en los que España fue un Imperio, siendo la mayoría de estos españoles procedentes de Extremadura y posteriormente de las Islas Canarias; éste es el motivo por el que el acento extremeño y canario destaca en la América hispánica. Entre estos extremeños destaco a Hernán Cortés Monroy (1485-1547), conquistador de México, nacido en Medellín (Badajadoz); Francisco Pizarro González (1478-1541), conquistador de Perú, nacido en Trujillo (Cáceres); Pedro Gutiérrez de Valdivia (1497-1543), conquistado de Chile, nacido en Castuera (Badajoz); Pedro de Alvarado y Contreras (1485-1541), lugarteniente de Hernán Cortés, nacido en Lobón (Badajoz); Hernando de Soto y García de Paredes (1500-1542), conquistador del Sureste de Estados Unidos, nacido en Barcarrota (Badajoz) y muchos otros que difundieron nuestro idioma en América. También recordemos que en el Monasterio de Yuste (Cáceres) vivió los últimos años de su vida el Emperador Carlos I de España y V de Alemania (1500-1558) y que dejó su legado a su hijo Felipe II (1527-1598) con quien se alcanzó el punto culminante del Imperio Español, en el que nunca se ponía el sol y que duró cerca de trescientos años.
Visto desde hoy, aquel brillo y fulgor de España ha ido decayendo. Hoy se usa la palabra “latinoamericano”, inventada por los franceses y que no hace honor a lo que fue nuestro Imperio.