
Tras años de gestión en manos de una sociedad, el pleno extraordinario celebrado hoy en el Ayuntamiento de El Campello, los apoyos de los grupos PP, PSPV-PSOE, Compromís, Per El Campello, EU-Unides Podem y los dos concejales no adscritos, y las abstenciones de VOX, ha acordado asumir directamente la gestión del servicio de la biblioteca pública, sita en la Plaza de Canalejas, así como las dos biblioplayas que cada verano funcionan en los paseos marítimos de Carrer la Mar y Muchavista.
La propuesta de establecer la gestión directa de esos espacios con personal municipal parte de la concejalía de Cultura que dirige Dorian Gomis. La ley establece que disponer de una biblioteca pública tiene naturaleza de “obligatorio, no económico, no mercantil y no industrial”. A partir del Pleno, será el propio departamento de Cultura quien organizará esos espacios, actividades incluidas.
Se considera una estructura mínima de personal compuesta por un técnico de grupo A1, un técnico grupo A2, y un auxiliar de biblioteca, adscrito al grupo C2, con un coste anual estimado de 144.319,35 euros, incluyendo retribuciones y Seguridad Social. De la contratación de ese personal se encargará el departamento de Recursos Humanos y Organización (que dirige la concejala Lourdes Llopis, encargada de defender en el Pleno la propuesta), así como de la tramitación de los expedientes que resulten necesarios para la inclusión de las plazas en la Oferta de Empleo Público y la convocatoria de los procesos selectivos que procedan.
La propuesta supone la finalización de la orden de continuidad del servicio de Biblioteca Pública a la UTE encargada hasta ahora del servicio mediante un contrato. La propuesta aprobada iba acompañada de informes favorables de todos los departamentos, incluida la Secretaría General.
La gestión directa de las bibliotecas supone significativas ventajas para los usuarios con carnet, dado que ahora El Campello se integra en la red de bibliotecas públicas valencianas, con derecho a todos sus recursos y servicios, como la posibilidad de utilizar todas las bibliotecas públicas de la Comunidad (más de 200), acceso al catálogo de lectura y fondos bibliográficos de su red electrónica, o compartir con otros usuarios valoraciones o comentarios de lecturas,
Yeray Hernández, portavoz del PSOE ha apuntado que «la biblioteca es un servicio público obligatorio que hasta ahora funcionaba con gestión indirecta, siendo el único municipio de la Comunidad Valenciana con este tipo de gestión…servicio que siempre debería haber sido gestionado por el Ayuntamiento pero decidieron privatizarlo y eso nos ha traído problemas hasta la decisión de municipalizarlo, decisión que compartimos».
Desde VOX, María Jesús Bernabéu ha comentado que «reconocen la biblioteca municipal como un servicio fundamental para garantizar el acceso a la lectura y la información…entendemos que la prestación de este servicio debe responder a los principios de estabilidad, calidad y gestión eficiente».
Laia García de Compromís ha señalado que «siempre hemos estado al lado de defender tener una biblioteca municipal ya que es un servicio público esencial que se tiene que gestionar directamente por el Ayuntamiento».
Paco Toni Palomares de Per El Campello ha manifestado su apoyo a que «el servicio de biblioteca continúe prestándose con todas las garantías». Además entienden que «la gestión directa puede ser una oportunidad para mejorar la calidad del servicio dotarlo de mayor estabilidad y ofrecer una mejor atención a los usuarios».
Por parte de EU-UP, Eric Quiles ha leído el argumentario del PP en 2017 en el que se debatía un punto parecido al que hoy se trataba y el que votaron en contra. «Quedan claras dos cosas, la falta de planificación y mala gestión de este equipo de gobierno y que una gestión pública va a ser siempre mejor que una gestión privada». ha continuado diciendo Quiles.
Vicent Vaello ha señalado que «la biblioteca es un servicio público y abierto a toda la ciudadanía…nuestra exigencia es que la gestión público no solo se quede en el papel».