La formación reprocha a PSPV y Compromís su «cinismo» tras haber sido los impulsores de la ampliación del vertedero hasta 2040

El Grupo Municipal VOX en El Campello ha fijado su postura ante la posible instalación de una incineradora en la planta de Les Canyades: no habrá respaldo a la infraestructura mientras el Consorcio Mare no garantice de forma objetiva una supervisión ambiental estricta y transparente que devuelva la tranquilidad a los vecinos.
Desde la formación señalan que entienden la preocupación de la población ante un proyecto que genera incertidumbre sobre la salud, el medio ambiente y el modelo turístico del municipio. Al mismo tiempo, el grupo municipal contrapone las protestas actuales de la izquierda con su historial de decisiones al frente de las instituciones.
VOX recuerda que el vertedero fue implantado por el PP en 2008, pero subraya que fue la concejal de Compromís, Cynthia Alavés, quien firmó la ampliación en 2019. Posteriormente, en 2022, el Consorcio Mare —gestionado por el propio Botànic de PSPV y Compromís— aprobó estirar la vida útil de la planta hasta el año 2040.
Resultados de la gestión institucional
Frente a este escenario, la representación de VOX en Les Corts Valencianas y en el ámbito local ha impulsado una serie de medidas correctoras que ya se han materializado:
- Adelanto del cierre: Se ha reducido la vida útil del vertedero en 7 años, fijando la fecha límite en 2033 en lugar de 2040.
- Control de emisiones: Instalación de la cubierta antiolores en 2024 y la dotación de 1,5 millones de euros en biofiltros ejecutada en 2025.
- Licencia de sellado: Tramitación conseguida en 2026 ante el Ayuntamiento de Alicante para iniciar el sellado definitivo a propuesta de VOX.
Exigencia de rigor frente al alarmismo
En relación a la valorización energética, VOX pide abordar la situación con rigor técnico. La formación aclara que la tecnología actual de las plantas modernas no demuestra un riesgo directo para la salud bajo controles estrictos, pero advierte de que el problema real radica en la pérdida de credibilidad del Consorcio Mare tras años de deficiencias.
Por ello, VOX condiciona cualquier debate a la presentación de informes técnicos independientes y auditorías ambientales transparentes. Sin esa certeza técnica y sin el consenso de los vecinos que conviven con la instalación, la formación mantendrá su voto en contra de la incineradora.