
Su forma de actuar levantó las sospechas de la patrilla de la Policía Local, agrandadas cuando el nerviosismo del hombre iba a más minuto y tras minuto, por lo que los agentes decidieron registrar sus pertenencias y sus bolsillos.
En el cacheo se encontró una báscula de precisión (de las que habitualmente se utilizan para el pesaje de sustancias estupefacientes), 400 euros en billetes de diferentes valores, y 30 gramos de hachís en porciones listas para repartir.
La detención se produjo el sábado en las inmediaciones de la estación del Tram de El Campello, y el hombre fue detenido bajo la acusación de un posible delito contra la salud pública.