Pablo Quintana García–Concejal del Grupo Municipal VOX

La soberanía de una nación no se negocia, se defiende. Pero incluso más allá del noble sentimiento del patriotismo, la terrible situación de Ceuta, que sufre las consecuencias de una invasión sin parangón, debería suscitar al menos la solidaridad y empatía por parte de los españoles de este lado del Estrecho, cualquiera que sea su ideología o adscripción política.
Todos hemos escuchado testimonios estremecedores por parte de ceutíes. Hablamos de mujeres y personas mayores que no se atreven a salir a la calle, de parques vacíos de niños, o de ciudadanos que tienen que ir a hacer la compra en grupo por miedo. En definitiva, un auténtico infierno.
Ante esto, el grupo municipal de VOX presentó una moción para que los partidos políticos del Ayuntamiento se adhiriesen al sentir mayoritario del pueblo de San Vicente y se formalizase una declaración de solidaridad y defensa de los ceutíes, así como una reivindicación de la integridad y soberanía nacional frente a la hostilidad de nuestro vecino del sur.
Por desgracia, la moción de VOX, desde su mismo anuncio, contó también con una reacción muy hostil por parte del PSOE de San Vicente. Ante esto, yo me pregunto: ¿Qué le debe el PSOE de San Vicente a Marruecos? ¿Por qué esa reacción sobreactuada ante una simple moción en defensa de Ceuta? ¿Será porque en la moción se mencionaba a Marruecos y se pedían medidas diplomáticas firmes por parte del Gobierno de España?
Pero no contentos con eso, en el propio pleno pudimos asistir atónitos a cómo la portavoz del PSOE realizaba una encendida defensa de los derechos de los invasores de Ceuta, llegando a poner al mismo nivel la desgracia del pueblo ceutí, víctima de la invasión, con la situación personal de los invasores.
Ante este estado de las cosas, podríamos traer a colación la famosa frase, atribuida a Blas de Lezo, de “Una nación no se pierde porque unos la ataquen, sino porque quienes la aman no la defienden”. Solo que en este caso, como en otros muchos, habría que decir que el enemigo también se encuentra dentro.
De cualquier modo, desde VOX nos felicitamos de que la moción haya podido salir adelante pese al boicot de la izquierda. Por mi parte, desde estas humildes líneas, me gustaría reiterar públicamente mi sincero afecto y solidaridad, así como la de mi Grupo Municipal, al pueblo de Ceuta y a sus sufridos habitantes.