Esquerra Unida ha denunciado el deterioro que presenta el servicio de recogida de residuos en San Vicente del Raspeig y exige al equipo de gobierno de PP y VOX que haga cumplir a la empresa adjudicataria las obligaciones recogidas en el contrato.

Imágenes tomadas en distintos barrios, urbanizaciones y en el casco urbano muestran contenedores rodeados de bolsas de basura, restos de poda, muebles y otros residuos acumulados sin recoger. Estas fotografías recogen algunas de las quejas que los propios vecinos y vecinas vienen manifestando, y desde la formación de izquierdas aseguran que no se trata de casos aislados, sino de una situación que se repite con frecuencia en numerosos puntos del municipio.
El portavoz municipal, Alberto Beviá, recuerda que el nuevo contrato de recogida ha supuesto un incremento del coste para las arcas municipales, que ha pasado de unos 6 millones de euros anuales a cerca de 8,5 millones. En paralelo, algunos recibos domésticos han pasado de 87 a 236 euros al año, pero esa subida no se refleja ni en la limpieza de las calles ni en la rapidez con la que se retiran los residuos. Una subida que, según Beviá, no ha sentado nada bien entre los vecinos y vecinas del municipio, y que consideran especialmente injusta al no venir acompañada de una mejora del servicio: «Los vecinos están haciendo un enorme esfuerzo económico y tienen derecho a recibir un servicio de calidad. No tiene sentido que el Ayuntamiento apruebe una subida de este calibre en el recibo de la basura, que el contrato sea mucho más caro y que, sin embargo, las imágenes de contenedores desbordados sean cada vez más habituales.»



Para Esquerra Unida, el Ayuntamiento no puede limitarse a ser un mero espectador: tiene la obligación de supervisar el cumplimiento del contrato, comprobar que se respetan las frecuencias previstas en el pliego y exigir responsabilidades cuando se detecten incumplimientos. El partido no descarta estudiar nuevas iniciativas para verificar si la empresa adjudicataria está prestando el servicio en los términos pactados.
«Si los vecinos cumplen pagando sus recibos, la empresa debe cumplir prestando el servicio, y el Ayuntamiento debe cumplir vigilando que así sea», concluye Beviá.


