El detenido utilizaba una identidad falsa y varias líneas telefónicas registradas a nombre de una persona ficticia para concertar las citas con los responsables de los inmuebles

La Guardia Civil, en el marco de la operación «Okyhb«, ha detenido a un hombre de 58 años como presunto autor de varios delitos de hurto cometidos en el interior de viviendas que visitaba simulando estar interesado en su compra. La investigación ha permitido esclarecer cuatro hechos cometidos en las provincias de Alicante y Murcia, con un perjuicio que supera los 56.000 euros en dinero, joyas y otros objetos de valor.
El Área de Investigación del Puesto Principal de El Campello, inició la investigación a raíz de la denuncia de un hurto de 5.500 euros sustraídos en el interior de una vivienda durante una visita concertada para su compra. Las pesquisas revelaron un modus operandi definido en el que el investigado concertaba citas con inmobiliarias y propietarios haciéndose pasar por comprador interesado y, aprovechando la confianza generada en una primera visita, les solicitaba regresar a la vivienda en solitario con la excusa de comprobar de nuevo el inmueble para sustraer dinero, joyas u otros objetos de valor.
Para concertar las citas, el investigado utilizaba una identidad falsa, además de varias líneas telefónicas registradas a nombre de una persona ficticia. Estas circunstancias alargaron la investigación, que finalmente permitió vincular al mismo autor con hechos similares cometidos en Elche y Santa Pola (Alicante), y en Los Alcázares (Murcia), este último con un perjuicio de 15.000 euros en efectivo y joyas valoradas en 35.326 euros.
Finalmente, el detenido fue puesto a disposición judicial como presunto autor de varios delitos de hurto, trasladando las diligencias a la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Alicante competente. La investigación continúa abierta, no descartándose la aparición de nuevas víctimas.
La Guardia Civil recomienda extremar la precaución al mostrar una vivienda a compradores desconocidos: verificar la identidad de los interesados, evitar dejar objetos de valor a la vista y, en la medida de lo posible, no perder de vista a la persona durante toda la visita.