Pascual Andrés Tevar






Cuando decidimos ir de vacaciones del 23 al 28 de agosto 2026 lo único que tenía claro que íbamos a un lugar acogedor, que nos iban a recibir con los brazos abiertos, y que iba a ser una nueva oportunidad más que descansar y desconectar, por mi parte, y por mi hija Rebeca, de conocernos mejor a nosotros mismos, desde una experiencia donde la calma era la dueña, y el tiempo tenía una importancia relativa, pero no exigente, que es como decir que lo podíamos distribuirlo a nuestra manera.
La aventura comenzó el 23 -08-2026 en el tren de media distancia desde Alicante hasta Alcázar de San Juan, es decir desde las 10:12 horas hasta 13:00 horas aproximadas, pasando a lo largo de su recorrido, por las paradas de San Vicente del Raspeig, Elda-Preter, Villena, Almansa, La Roda de Albacete, Villarrobledo, Socuélanos, Campo de Criptana, y por fin el destino en Alcázar de San Juan. Al llegar a nuestro destino en la estación de Alcázar de San Juan, nos esperaban los buenos e inigualables anfitriones, y buena pareja, Pedro y David, que nos recogen con el buen coche de David, mi hijo y hermano de Rebeca, y a las maletas y bultos que llevamos, que parece increíble que pudiéramos haber podido transportar. Y desde este momento, podemos decir que esta hermosa y desafiante aventura ha comenzado.
Y llegamos a nuestra Casas Rurales de El Cerrete de Haro, del pueblo de Fuentelespino de Haro, de la provincia de Cuenca, de apenas 200 habitantes, y nos instalamos en la Casa Rural 2 Romero. Y para darnos la bienvenida, nos preparan una deliciosa comida en los salones del comedor del restaurante de la dirección de las Casas Rurales. Y para finalizar la jornada de bienvenida, del 23 de agosto, nos llevan en la noche del pueblo de Belmonte, a su feria anual, y me recuerda hace más de 68 años, cuando era un niño ilusionado en mí querida ciudad natal de Yecla. Y cenamos con productos de la feria entre puesto y puesto.
En los pocos pero intensos días sucesivos , dado que los anfitriones , están inmersos en su trabajo, Pedro , en la dirección y administración de las Casas Rurales de El Cerrete de Haro, como turismo rural, y David, en su intenso trabajo de Arquitecto y Diseñador, tenemos que organizarnos el tiempo en las largas jornada de mañana y , gran parte de la tarde, y vamos a la piscina, Rebeca a bañarse, y refrescarse, y por mi parte , a ser buen acompañante , y leer a través del móvil, y de internet, sobre todo los artículos de mi Equipo del alma, con el Madridismo a cuesta, y los artículos de los filósofos y pensadores, a lo largo de la historia, Y paso por alto la política, porque si entro, tal y como soy de reflexivo, me amargan las vacaciones. Así que estar junto a Rebeca, en ese hermoso paraje de las casas rurales, hechas de madera, y bien distribuidas, y acogedoras, levanta moral, y me hace serenarme. Y por otra parte, ver, observar, y cuidar a Rebeca, me hace sentir que le estoy ayudando a vencer los retos que la enfermedad mental le plantea, y descubrir que está más mentalizada en la lucha y en los desafíos que tiene cada amanecer. Y salta la alegría cuando se ríe. A carcajada limpia, y cuenta los chistes, que con su buena memoria, sabe comunicar de una forma tan valiente , tan serena, y tan sana.
A lo largo de estos intensos y escasos días, los anfitriones, nos ha llevado a cenar, el lunes 24 de agosto, al restaurante La Muralla de Belmonte, y en una hermosa terraza exterior, pudimos compartir una sabrosa cena, y escuchar y ver la actuación del saxo Ochoasax, que llega de una forma directa, el sonido y la melodía del saxo, y convierte la noche en mágica.
Continua la aventura castellano-manchega, y el día 25 agosto, como costumbre establecida, vamos a desayuna al CAFÉ-BAR ELADIO, en Fuentelespino de Haro, que nos acoge como amigos, a Rebeca y a mí, y nos sentamos tranquilamente, en la terraza, y rodeados de la Iglesia, del Ayuntamiento, y de la Plaza principal, como todos estos días de vacaciones, desayunamos, a nuestra manera. Y hasta compramos algunas cosas en la tienda que hace de supermercado para todo, y lo que no está hoy estará otro día. Así funciona el pueblo, y su buena gente.
Y para terminar el día 25 de agosto, los anfitriones nos llevan a cenar al bar restaurante del pueblo de Villaescusa de Haro, junto a la piscina municipal, y con el fresco acechando, porque aquí, no hemos sabido lo que es sudar, y si pasar fresco fuerte. Y cenamos una buena y apetitosa tascas de la abuela, las bravas, y las finges, a pesar del despiste, del joven camarero, lo que cenamos lo compensaba todo. Y en esos momentos, recuerdo a la compañera de la vida Carmen, que se ha quedado sola en casa, bueno acompañada por el Lolo, el veterano gato persa. Y aunque, por sorpresa inesperada, se quedó sin móvil, quedaba al menos el fijo, y aunque se quedó sin la tarrina de turrón de Masía, que compro todos los días, en el local del Mercado Municipal de San Vicente del Raspeig, porque las previsiones fallaron, por no cumplir una cada día, y los seis almacenados, se acabaron el martes, y tocaba sacrificarse. Pero aunque los pocos días separado, se hacían inmensos, y más sabiendo, que no iba a salir de casa, nada más que de pensamiento, porque sale cuando se siente segura a mi lado . Y al menos, por teléfono por la tarde, era una forma de conexión, y de saber que todo estaba controlado, eso sí, a su manera. Pero, escuchar su voz tranquila y serena, era la mejor recompensa a la separación.
Cuando entramos en el día 26 de agosto, sinceramente, desde el despertar, me viene la ilusión de ver el partido de mi Equipo del Alma. Y por otra parte, estoy en contacto con Boni, porque para que lo vean en la peña, tiene que venir el repartidor con el nuevo codificador. Cuando me dice Boni, mi apoyo sin fisuras en la Peña, que está resuelto, me alegro, y me quedo tranquilo. Y por mi parte, lo primero que hago, cuando voy a desayunar, como de costumbre al Bar – Café Eladio, es asegurarme que se puede ver el partido. Y cuando me asegura, que sí, me quedo tranquilo, que el día está organizado. Y con antelación a la hora del partido, voy con Rebeca, a Café-Bar Eladio, y cogemos una mesa dentro, y nos tomamos unos aperitivos, y como lo tenemos organizado, que los anfitriones vienen a las 21 horas, para cenar con Rebeca, en la terraza. Y yo, me quedo dentro para ver y vivir el partido. Y resulta una jornada apasionante, que terminó con buen sabor de Madridismo.
La aventura en la Casa Rural 2 de El Cerrete de Haro, entra en el día 27 de agosto, que prácticamente es la jornada completa final, y aunque el día no apetecer acudir a la piscina, hemos compartido un rato en la terraza de la casa rural 2, y con risas y sonrisas hemos combatido el paso del tiempo. Y este día los anfitriones nos organizan, para acudir a comer, al Restaurante El Nido del pueblo de Villar de Cañas de unos cercanos a 390 habitantes, y con un delicioso menú, vivimos un rato acogedor, y con sabor conquense.
Lo que tenemos claro, es que la aventura de estas vacaciones intensas, está indicando la vuelta a casa, pero quedan los recuerdos que ya forman parte de nuestras vidas, y la puerta abierta, para regresar el próximo año, con otros retos por desafiar, y por descubrir.
Y para completar la estancia en la Casa Rural 2 de El Cerrete de Haro, David, nos lleva a Belmonte, para que Rebeca, compre los recuerdos, que son regalos, para llevar con ilusión a su Compañeros y Compañeras, y Amigas, del Piso Tutelado de Alicante, a las Monitoras, y Amigas, y a la Mamá . Y aprovechamos el viaje a Belmonte, para una cenar y relajarnos.
Para concluir la estancia el viernes día 28 de agosto, tenemos que preparar las maletas y demás, bien temprano, porque antes de ir desayunar al Bar-Café ELADIO, tenemos que tener todo lo del viaje, en el maletero del coche de David, para trasladarnos a su casa en Alcázar de San Juan. Pero antes, vamos como hemos hecho estos días, a tomar el desayuno, y nos despedimos con emoción de ELADIO y Familia, y quedamos, en volver a vernos con ilusión el próximo año. Y llega la hora, después de comer, y descansar un poco, de que David, nos lleve a la estación. Y con emoción contenida, y el corazón desbordado, emprendemos el regreso a casa, desde las 17:40 horas hasta más de las 21:09 apropiadamente .Y por fin llegamos a casa, y con el beso apasionado por la espera a Carmen la compañera de la vida, y abrazo y beso a nuestra Rebeca, podemos decir misión cumplida. Lo demás vendrá por añadidura, pero nada ni nadie nos puede quitar la magia y hermosa aventura de estos días de finales de agosto de 2026.
Y regresamos, desde la casa rural a nuestra casa, después de estos intensos y sanos días, con el corazón agradecido, y la ilusión de volver, y de intentar, que nos acompañe por fin la compañera de la vida. Y de alguna manera, conseguir, en estas en estas hermosas y libres tierras castellano-manchegas vencer nuevos retos, y compartirlos juntos.
Por otra parte, cuando descubrimos, en las fotos del WhatsApp, hechas por Rebeca, en la fuente de la Plaza de España de Fuentelespino de Haro, que en su estatua, están esculpidas en mármol las siguientes, inscripciones: DEO ROCIN /GELIBERTE/CHIRIVIAS/PINALTA/LONGARES/LA CHIVANA/CAÑADA CUCHILLO/TEJAR DE PLIJA/LOS MEDIANILES/EL REVEJIO/ LA RAMBLA/ MANSEGAREJO/HAZA EL AUGAMIEL/HAZA EL ESPINO/LOS ARRAJADEROS/EL CALDERON/LA RAPOSERA/ERA BLANCA/LOS HONTANILLAS/CERRO PINILLO. Y me dice el anfitrión David, que son parajes en relación el pueblo de Fuentelespino de Haro, pienso que el lenguaje medieval, era más rico que el actual. Y en otra cara de la estatura, hay otra inscripción de un personaje de la historia del pueblo que dice: MIGUEL LUCAS DE IRANZO MAGINIFICO Y VIRTUOSO SEÑOR ALCONERO, CANCILLER, ALCALDE Y CONDESTABLE CASTELLANO NACIDO EN GELIBERTE, JAEN 20-3-1473. Y entonces, me percato, que hay que respetar el pasado, para descubrir el futuro.
Así que, esta aventura y vacaciones en la Casa Rural 2 de El Cerrete de Haro de Fuentelespino de Haro, con mi hija Rebeca, y con mi hijo David como anfitrión, y con su compañero de la vida Pedro, como el otro anfitrión, han sido una buena e intensa experiencia, para vivir y reflexionar sobre el pasado, y para tener más serenidad y sosiego, para luchar, a nuestra manera, por el futuro, y con el impulso de nuestra increíble luz mediterránea.