
El cuidado del campus, de su ecosistema y del bienestar de los animales que en él habitan, es una prioridad para la Universidad de Alicante. Ante la preocupación mostrada en las últimas semanas por diversos colectivos y miembros de la comunidad universitaria acerca de la situación de los patos criollos que viven en nuestro campus, debido al clima extremo y las altas temperaturas alcanzadas en los meses de julio y agosto, la Universidad de Alicante quiere informar de las actuaciones llevadas a cabo en este periodo y de las actuaciones que se van a llevar a cabo en las próximas semanas, con el objetivo de ofrecer información rigurosa, transparente y contrastada.
Actualmente, en la Universidad de Alicante conviven dos especies de patos: los ánades reales, una especie autóctona, y los patos criollos, una especie invasora que no es originaria del campus. La UA comenzó a abordar en el mes de mayo, de manera técnica y responsable, la situación de la población de pato criollo en el campus, trabajando conjuntamente con los servicios de Infraestructuras y Gestión Integral de los Espacios, Prevención y Promoción de la Salud, la Oficina EcoCampus, expertos de la propia Universidad, una empresa especializada y las administraciones competentes. Esta colaboración interinstitucional dio comienzo tras el aviso de las autoridades locales sobre posibles problemas infecciosos en aves del entorno y el riesgo de que las poblaciones de aves del campus pudieran verse expuestas a estas mismas infecciones. El objetivo marcado es conocer, mediante procedimientos científicos y rigurosos, el estado sanitario de la población de pato criollo y determinar las medidas que, en su caso, fuera necesario adoptar, garantizando tanto el bienestar de los animales como la seguridad de la comunidad universitaria.
Para realizar el control sanitario del pato criollo, el grupo de trabajo estableció un protocolo de captura, control, muestreo y análisis de una muestra representativa de ejemplares, con las correspondientes medidas de bioseguridad. Durante estos meses se han completado los procedimientos técnicos, administrativos y legales necesarios y se han tramitado las autorizaciones correspondientes. Finalmente, el 13 de agosto de 2026, el Ayuntamiento de San Vicente del Raspeig autorizó expresamente a la Universidad de Alicante la captura, control y muestreo sanitario del pato criollo, estableciendo las condiciones técnicas para su desarrollo. Los ejemplares serán manejados por personal especializado y, cuando proceda, trasladados a instalaciones autorizadas que garanticen unas condiciones adecuadas de bienestar. Los ejemplares incluidos en la muestra sanitaria inicial tienen garantizado por ley su alojamiento adecuado, alimentación equilibrada y aislamiento preventivo durante el tiempo necesario para realizar los análisis. Asimismo, el Decreto municipal prohíbe expresamente la posterior liberación de estos animales en otro entorno natural, por lo que la Universidad de Alicante en ningún caso contempla abandonar a los animales ni liberarlos en otro espacio natural. Si los análisis detectaran alguna enfermedad que requieran medidas sanitarias específicas, estas se adoptarían exclusivamente en función del diagnóstico, los protocolos establecidos y las indicaciones de las autoridades competentes.
Actualmente, el campus cuenta de forma permanente con numerosas zonas verdes que reciben riego diario durante los meses de verano, así como con dos grandes lagos situados en la zona del Bosque Ilustrado, que permanecen llenos durante todo el año y constituyen un recurso esencial para la fauna acuática del campus, incluidos tanto los patos criollos como los ánades reales. El nivel de agua de estos lagos se supervisa de manera constante por el personal del Vicerrectorado de Infraestructuras, especialmente durante las distintas actuaciones de mejora y mantenimiento que se llevan a cabo en el campus.
En nuestro amplísimo campus, contamos con algunas fuentes y estanques de uso ornamental, unas instalaciones hidráulicas que requieren labores periódicas de limpieza y mantenimiento. Algunos se vacían temporalmente en verano para realizar una limpieza profunda, retirar lodos y materia orgánica y revisar bombas y circuitos hidráulicos antes del inicio del siguiente curso, con el objetivo prioritario de evitar riesgos de salubridad. Estos estanques ornamentales no están destinados al consumo de agua por parte de los animales y requieren tratamientos específicos, incluida la cloración, para evitar la proliferación de mosquitos y garantizar unas condiciones adecuadas de higiene.
Una gestión responsable implica proteger la biodiversidad y la investigación. La Universidad de Alicante considera que la gestión de la población de pato criollo debe abordarse también desde la perspectiva de la conservación de la biodiversidad del campus. Científicos expertos de la Universidad de Alicante recomiendan la reubicación de todos los ejemplares de pato criollo actualmente presentes en el campus y mantener solo los ejemplares de la especie autócnoca ánades reales. Según su valoración, la ausencia de depredadores y la disponibilidad de alimento favorecen un crecimiento exponencial de de los patos criollo, con un impacto negativo sobre la calidad del agua, la limpieza del entorno y la biodiversidad. Además, por su gran tamaño y comportamiento, esta especie puede desplazar o agredir a otras especies acuáticas y reproducirse con ánades reales, generando híbridos. Su presencia puede asimismo interferir en el desarrollo de actividades de docencia e investigación vinculadas al estudio y conservación de la biodiversidad del campus. Por ello, considera prioritario actuar en esta fase inicial para preservar estos espacios como hábitat de la fauna silvestre. La Universidad comparte la necesidad de preservar el campus como un espacio de biodiversidad y de garantizar que sus zonas verdes y láminas de agua puedan ser utilizadas por las especies silvestres que forman parte del ecosistema universitario.
Alterar las pautas de alimentación de los animales resulta perjudicial para su salud. A pesar de la buena voluntad de muchas personas, es necesario recordar que no está permitido alimentar a los animales en el campus. Los expertos inciden en recodar que “Esta práctica altera sus pautas naturales de alimentación, favorece su concentración en determinados puntos y genera una importante acumulación de restos y excrementos, con efectos negativos tanto sobre los propios animales como sobre el entorno, al tiempo que contribuye al deterioro de la calidad del agua que necesitan”. Las observaciones realizadas por la empresa especializada contratada han detectado, ejemplares con sobrepeso y elevados niveles de artrosis. Por este motivo la Universidad inició una campaña de concienciación dirigida a toda la comunidad universitaria.
El abandono de animales también contribuye al problema. Algunas familias adquieren patos u otras aves como mascotas y, cuando estos animales crecen, terminan abandonándolos en el campus universitario. El informe técnico municipal incorporado al expediente de autorización de captura corrobora que, durante años, se han producido en el campus de la UA abandonos de animales previamente mantenidos como mascotas o en cautividad, especialmente aves palmípedas. Este abandono continuado genera un problema tanto para los propios ejemplares como para el equilibrio del ecosistema. Cuidar la fauna no significa dejar que una población crezca sin control. Cuidar la fauna significa observarla, conocerla, prevenir riesgos y actuar técnicamente cuando resulta necesario. Menos comida, más naturaleza. Cuidar la fauna también es no alimentarla.
Por último, la UA comprueba que la muerte de un pato difundida en algunas redes sociales no se produjo por falta de agua. El servicio de seguridad de la Universidad registró el pasado 7 de agosto, el atropello de un pato en la carretera del Bosque Ilustrado. Gracias a las cámaras de seguridad del campus se pudo identificar el vehículo implicado y documentar la incidencia. Toda la información disponible fue facilitada a la Policía Local para que se adoptaran las medidas oportunas.