Alberto Beviá Orts, Representante de Esquerra Unida en el Grupo Municipal EU-UP

Han pasado más de tres años desde que PP y VOX asumieron el gobierno de San Vicente del Raspeig, prometiendo una nueva forma de gobernar, más eficaz y cercana a los problemas de la ciudadanía. Tiempo más que suficiente para dejar atrás las excusas, la herencia recibida o el periodo de adaptación. A estas alturas, la pregunta es inevitable: ¿dónde está la gestión? Los vecinos tienen derecho a exigir algo tan sencillo como necesario: que su Ayuntamiento gestione bien los servicios públicos y los recursos de todos.
Gobernar no es únicamente anunciar proyectos, hacerse fotografías o inaugurar infraestructuras. Gobernar es planificar, tomar buenas decisiones, supervisar los servicios públicos y resolver los problemas cotidianos de los vecinos.
Y precisamente ahí es donde este gobierno está fallando.
Un buen ejemplo es el recibo de la basura. La ley es la misma para todos los municipios, pero las consecuencias no. Mientras algunos ayuntamientos han buscado fórmulas para contener el impacto sobre sus vecinos, San Vicente ha terminado con uno de los recibos más elevados de España. No era inevitable que fuese así: la ley obligaba a establecer el recibo, pero no obligaba a hacerlo de esta manera. Es una cuestión de gestión.
Lo mismo ocurre con la ordenanza de mesas y sillas. Al eliminar el factor de reducción por temporalidad, muchos establecimientos hosteleros han visto incrementado el coste de sus terrazas. Una norma que debería adaptarse a la realidad de un sector importante para nuestra economía y que, una vez más, demuestra que detrás de las decisiones también debe haber planificación y sensibilidad.
Pero la falta de gestión se aprecia especialmente en los servicios públicos.
San Vicente ha realizado importantes inversiones en instalaciones deportivas, como el complejo deportivo sur (velódromo) y el nuevo pabellón. Sin embargo, después de gastar millones de euros en construirlas, encontramos falta de personal, falta de atención a los usuarios y mantenimiento. En el complejo deportivo sur, el estado de las zonas verdes es un ejemplo evidente.
¿De qué sirve invertir millones en nuevas instalaciones si después no somos capaces de mantenerlas y gestionarlas adecuadamente?
Y podríamos hablar también de la limpieza y del mantenimiento general de la ciudad. Cada vez son más los vecinos que perciben un San Vicente sucio y descuidado: contenedores, papeleras, zonas verdes, solares, calles y pequeños desperfectos que permanecen demasiado tiempo sin solución.
No hablamos de grandes obras. Hablamos de algo mucho más sencillo: hacer funcionar correctamente la ciudad todos los días.
Desde Esquerra Unida siempre hemos defendido que otra manera de gestionar es posible. Una ciudad mejor no se construye únicamente con grandes anuncios, sino con unas ordenanzas más justas, unos servicios públicos eficaces y un Ayuntamiento que esté pendiente de los problemas reales de sus vecinos y vecinas todos los días del año.
Después de más de tres años de gobierno, la pregunta ya no es cuánto tiempo necesitan el PP y VOX para ponerse en marcha. La pregunta es mucho más sencilla: ¿dónde está la gestión?
Porque San Vicente no necesita un gobierno que anuncie más. Necesita un gobierno que gestione mejor.