
Vicent Vaello y Lupe Vidal (concejales no adscritos) recuerdan que el municipio encadena dos legislaturas de planes, inversiones y anuncios sobre asfaltado mientras los vecinos continúan esperando que las previsiones se conviertan definitivamente en calles reparadas.
El Campello lleva años hablando de asfaltado. Se han aprobado partidas, contratado proyectos, anunciado calendarios, presentado inversiones y difundido reiteradamente la llegada de nuevas actuaciones. Sin embargo, hay algo que todos esos anuncios todavía no han conseguido hacer: rellenar un bache, cerrar una grieta o reparar un agujero de las calles incluidas en el actual Plan de Asfaltado.
La cronología municipal de los últimos años invita, cuanto menos, a la reflexión.
En septiembre de 2019 se aprobó un millón de euros para asfaltado. Las obras comenzaron materialmente en agosto de 2022, 1.041 días después. En aquel momento se anunció que la actuación sobre viales estaría terminada antes de finalizar el año, aunque las máquinas continuaban trabajando todavía en febrero de 2023.
«Curiosamente, todo ello a pocos meses de las elecciones municipales.» Terminada aquella legislatura, el asfaltado volvió a aparecer entre los compromisos electorales de 2023. Y comenzó un nuevo ciclo.
El Plan de Inversiones aprobado para 2024 reservó inicialmente 1,5 millones de euros para asfaltado. El préstamo que financiaba el Plan quedó firmado y disponible en septiembre de 2024 y, en enero de 2025, se añadieron otros 150.000 euros, elevando la bolsa específica hasta los 1,65 millones.
Desde entonces hemos conocido sucesivamente que se preparaba el proyecto, que se contrataba la asistencia técnica, que las máquinas podrían llegar durante el primer trimestre de 2026 y, posteriormente, que el asfaltado se desarrollaría durante el primer semestre del año. El primer semestre terminó y las máquinas no habían llegado. De hecho, la propia obra todavía no se había licitado.
La licitación de esta primera fase se publicó finalmente el 23 de julio de 2026, por 1.577.991,29 euros IVA incluido, y a 14 de agosto todavía permanecía abierta, sin adjudicataria y sin inicio material de las obras. Desde los concejales no adscritos consideran que, después de tantos años, la cuestión ya no es anunciar nuevamente que El Campello tendrá un Plan de Asfaltado.
Eso los vecinos ya lo saben. Se lo han anunciado muchas veces. “Llegados a este punto, cada nuevo anuncio empieza a resultar difícil de distinguir del anterior. Hemos pasado por el presupuesto, la financiación, el proyecto, la asistencia técnica, los calendarios y la licitación. Sólo nos falta una fase bastante importante: que se asfalte”, señalan.
Los concejales destacan que no cuestionan la obligación del Ayuntamiento de cumplir todos los procedimientos administrativos y de contratación pública. “Por supuesto que los expedientes necesitan informes, proyectos, plazos y licitaciones. Pero precisamente gobernar consiste también en conocer esos procedimientos y planificarlos para que las previsiones que se trasladan públicamente puedan cumplirse”.
Por ello consideran especialmente llamativo que actuaciones justificadas en distintos momentos como necesidades que no podían demorarse hayan terminado recorriendo procesos de varios años.
“Quizá el problema es que en El Campello el Plan de Asfaltado se está ejecutando por capas: primero la capa de anuncios, después la presupuestaria, luego la financiera, la técnica, la licitación y las notas de prensa. Esperamos que finalmente llegue también la capa de rodadura”.
Vicent Vaello y Lupe Vidal aseguran que desean que la actual licitación culmine cuanto antes, que las obras sean adjudicadas y que las máquinas comiencen a trabajar.
“Cuando lleguen, nos alegraremos. El Campello necesita esas actuaciones.
Pero que finalmente empiece una obra no puede borrar cuánto se ha tardado en llegar hasta ella ni convertir cada trámite previo en un nuevo logro que vender a los ciudadanos”.
Y concluyen:
“Los vecinos no circulan sobre anuncios, presupuestos ni notas de prensa. Circulan sobre asfalto. Y, mientras tanto, los anuncios siguen sin rellenar los baches, los agujeros y las grietas de nuestras calles.”