El plan de vigilancia especial de vertidos impulsado desde el Ayuntamiento de San Vicente del Raspeig ha comenzado a dar los primeros resultados. La Policía Local ha mantenido la vigilancia sobre quince puntos negros del extrarradio y, en las primeras cuatro semanas de trabajo conjunto con operarios del área de Servicios Urbanos, se han impuesto seis sanciones a ciudadanos por vertidos irregulares localizados en las inmediaciones de caminos y parajes naturales.

Los agentes han registrado cuatro infracciones por abandono de muebles y enseres en la vía pública sin solicitar el servicio de recogida, una por no depositar los residuos sólidos en los contenedores específicos y otra por verter los escombros en terreno de dominio público. En conjunto, las multas ascienden a cerca de 4.000 euros. Las cuantías van desde los 800 euros, en el caso de la primera infracción, hasta los 200 euros por dejar los desechos fuera de los depósitos correspondientes y 500 euros por abandonar escombros en terrenos de titularidad pública.
El concejal de Seguridad, Adrián García, ha informado de que “se mantendrán una frecuencia de al menos dos controles a la semana para evitar que proliferen estos focos de suciedad que, además de ser un peligro por el riesgo de incendio que suponen, atentan contra la salubridad de las personas y contra el medio ambiente”.
El edil ha confirmado que, desde el inicio de la campaña el pasado 24 de agosto, “se han realizado un total de 53 servicios de vigilancia específica de los puntos más conflictivos del extrarradio y casco urbano, con el respaldo del dron dirigido desde la Unidad Aérea de la Policía Local”.
Los agentes han llevado a cabo tanto labores de vigilancia como de información para trasladar a los vecinos el procedimiento a seguir para el correcto depósito de enseres en la vía pública y los canales de comunicación previa establecidos desde el Ayuntamiento para contactar con el servicio de recogida de residuos.
El concejal de Servicios Urbanos, Antonio Díaz, ha confirmado que “este trabajo ya se venía haciendo, pero gracias la labor coordinada de la Policía Local y del área municipal de limpieza y residuos, se pretende agilizar y optimizar la localización puntos negros, que están siendo eliminados por los operarios de la empresa que gestiona el servicio”.
Díaz ha asegurado que “este operativo supone una gran mejora en cuanto operatividad y capacidad de reacción para localizar primero e ir suprimiendo a continuación los vertederos irregulares, pero también esperamos que tenga un efecto disuasorio y de concienciación ciudadana, por eso es importante que continuemos trabajando en esta línea”.